INSTITUTO LEVANTARÉ, A.R.

 

UN LUGAR PARA SOÑAR

 

Jesús Cano

 

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Te quiero hacer una pregunta, de esas preguntas raras que te hacen en la vida. ¿Qué querías ser cuando eras niño? ¿Cuál era tu sueño cuando eras niño o niña? ¿Cuántos querían ser policías? ¿Cuántos querían ser bombero? ¿Alguien quería ser futbolista?

 

Hechos 2:17 Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños.

 

Esto no es de lo que iba a hablar pero, ¿no les maravilla la naturaleza? Es padrísimo, yo soy fan de los atardeceres, de los amaneceres no, esos se pueden perder; estoy muy concentrado durmiendo como para despertarme para ver cómo amanece. Pero, los atardeceres me fascinan, es hermoso ver como los colores que se ven en el cielo. Hay un punto en donde creo que cada día Dios pinta el cielo, es imposible que eso se vea así porque simplemente se tiene que ver así. Debe de ser la mano de un pintor. 

 

Pero lo que más me maravilla cada vez que veo algo así, es que lo único que puedo pensar es que Dios no está enojado con el mundo, y que hay paz entre Dios y los hombres. Ha de haber sido horrible vivir antes de la cruz y quedarte un momento concentrado y que en la atmósfera hubiera pelea entre Dios y los hombres. ¡Pero ya no! Si un día te sientas y simplemente ves hacia la nada, y ves el cielo; te vas a dar cuenta de algo: hay paz entre Dios y los hombres. Y es hermoso despertarse cada día sabiendo que Dios no tiene nada en tu contra, y tiene todo a tu favor. Dios es bueno y sólo hace el bien.

 

Entonces, Hechos 2:17 Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños.

 

Lo primero que quiero decir es: voy a hablar de los sueños.  Sé que para soñar se necesita dormir. Hemos estado hablando de la función de la Iglesia y para qué sirve la iglesia. Y lo que quiero decir es: la iglesia es el lugar que está hecha para que soñemos. Nunca lo habías pensado ¿verdad? De hecho no estamos acostumbrados a soñar, no sabemos soñar. 

 

Hace como en mil ochocientos y algo, un Obispo se encontró a un Predicador; el Predicador también era Director de una universidad cristiana; enseñaba filosofía y Biblia. Y estaban hablando, estaban en un debate, y el Predicador hizo un comentario y el Obispo le dijo: A ver, mencióname una cosa que esté por descubrirse. Y el Predicador le contestó: El hombre va a volar.

 

Y el Obispo le dijo: Esas son tonterías, los únicos que pueden volar son las aves, los animales, y los ángeles; ellos son los únicos que pueden volar. El Predicador, su apellido era Wright, padre de Orvillle y Wilbur; los que hicieron posible que voláramos. (Los hermanos Wright).

 

Y quiero empezar con esto, y de lo único que voy a hablar es de los sueños. Y en los postreros tiempos, cuando el Señor derramó; la promesa de Joel dice: Y Pedro empieza a hablar y dice: Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y empieza a decir cosas que es imposible para la gente hacer. Dice: vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Es: los niños van a  profetizar. Y esto es bastante raro que un niño hable con sentido es bastante raro ¿no?

 

Después dice: Vuestros jóvenes verán visiones. Peor ¿no? Visión está hablando de ver hacia adelante, de ver hacia el futuro, de tener una visión clara hacia dónde vas. Y eso dista mucho en los jóvenes de tener una visión clara de hacia dónde van. De hecho esa etapa de la vida es cuando uno menos sabe qué tiene que hacer.


Creo que les he contado esto: un amigo cuando cumplió 23 años, decidió dejar todo lo que tenía e irse a Puerto Vallarta a vender calcetines. Y todos así de ¡qué! Y él dijo: sí, es un negociazo. ¡Qué! No amigo, andan en chanclas. Pero a este amigo no le importó y se fue.

 

Tengo otro amigo que como a los 23 años le dio la idea de vender su Vocho, comprarse un Jet Sky, él vivía en la Ciudad de México; mandar el Jet Sky a la ciudad de Cancún y que alguien le trabajara el Jet Sky y que le mandara el dinero ¿no? Y yo así de: ¿pero te das cuenta de tu plan tan malo? Y él dijo: no, no, es bien bueno. Y yo así de: No, no es malo, sino que es pésimo. Y él insistía que lo iba a hacer y que era el negocio de su vida. No lo hizo a final de cuentas.

 

Pero a la parte que quiero llegar es: Y vuestros ancianos soñarán sueños. Estoy hablando de ese momento de la vida en donde uno ya es maduro, pero cuando uno entra en una etapa algo pasa: uno deja de soñar y empiezas a vivir por lo que tiene que hacer. Tienes que empezar a vivir por lo que tienes que pagar, tienes que empezar a trabajar por tu familia,  y se te olvida lo que querías alguna vez. Y lo único que haces es dejar que la vida pase.

 

¿Cuántos tenían sueños de niños, que había cosas que querían hacer y ser cuando sea grande? Bien. Y si se han dado cuenta mientras va pasando el tiempo, tus sueños empiezan a venir como hacia abajo. Por muchas razones ¿no? Hay unos que son bastante raros.  Tengo un amigo que un día su sueño era casarse con Britney Spears, hay ese Iván, digo. Y eso no era lo malo sino que un día hizo una apuesta, o sea, imagínense, o sea. No solo es el sueño sino es la apuesta.

 

Y volteo y nos dijo a un amigo y a mí: Me voy a casar con Britney Spears. Y yo así de: ¿qué? No. Y él dijo: Sí.  Y yo así de: ay Dios. Y le dijo mi amigo: No, te apuesto lo que quieras a que no te casas con ella. ¿Y qué creen que dijo Iván? ¡Va! Y le dijo Michel: si no te casas con ella me compras una moto. E Iván dijo: ¡Va! Y le dijo Michel: si te casas con ella, yo pago la boda. Y este Iván dijo: ¡Va! Y yo escuchaba esa conversación y así de: Pero es que Iván, es que no vas a poder. Y este Iván estaba necio, digo, ese amigo estaba necio con lo que quería ¿no?

 

Y muchos tenemos sueños así, pero no quiero hablar de ese tipo de sueños, quiero hablar del tipo de sueños que dirigen tu vida hacia un punto. Hay un libro que lo escribió una persona que no me acuerdo cómo se llama, pero esta persona estuvo en un campo de concentración. Y dice que la gente que estaba en los campos de concentración había un punto en donde perdían la esperanza y el soñar, y él sobrevivió.

 

Y cuando le preguntaron que por qué él había sobrevivido, él dijo: es que seguía teniendo cosas inconclusas que hacer, entonces tenía que mantenerme vivo para terminar en lo que había soñado. Y tal vez creas que te estoy hablando de la cosa más rara que se me ocurrió hablarte, pero no. Porque parte de tu ADN como cristiano, parte de tu ADN como hijo de Dios es soñar.


Dios es un Dios que sueña, y voy a decir esto: la palabra hebrea para crear es
yatsar, una de las palabras hebreas para sueño es yetser; básicamente es la misma palabra con un ligero cambio. Crear es yatsar, la palabra para plan, propósito y todo lo que se hace en al mente es yetser. Y hay algo que es increíblemente curioso: Para que tú puedas vivir necesitas soñar, porque todo empezó ahí.


Dice hebreos que todo empezó con la fe, dice todo está hecho de lo que no se ve, todo está hecho de la fe. Pero, para que Dios antes de crear, antes de que se sentara a crear tuvo que haber pasado algo en Él: y Dios empezó a soñar. ¡Qué hermoso! ¿No? Y vivimos en una sociedad la cual nos dice que los sueños son tontos. Nos dice: para qué desperdicias tu tiempo pensando tonterías. Y vivimos en una sociedad en donde asesina nuestros sueños, y asesina lo que queremos hacer, y todo es mala idea.

 

Cosas como la de Iván son pésima idea, ¿no? Vivimos en una sociedad en donde si quieres ser músico ¿qué es lo primero que te dicen? ¡Te vas a morir de hambre! Y siempre está ese tío el cual te dice, ¿pero si vas a estudiar algo en serio, no? Y tú así de: Sí, música. No, no, algo que te de comer. Yo tuve la bendición de contar con mis papás que cuando dije que quería ser músico dijeron: ¡va, bien!  Y su cara fue de confianza, y eso es lo que importa, el tú llegar con tu papá y decirle algo y que tu papá te vea seguro y te diga: ¡Bien! Eso importa mucho.

 

 Y el soñar es parte de ser niño. Ahora, ¿se acuerdan de esta persona maravillosa que no ha habido como él en la tierra? Se llama Jesús. Y un día los niños se acercaron a él y los discípulos ¿qué empezaron a hacer? A correr niños, a decirles: nel, nel, niño vete. No sé cómo se diga nel en hebreo pero en árabe es: la, la, la, la, la.  Estoy preparado para predicarles a los musulmanes.

 

Los quitan y lo que hace Jesús es: dejen que los niños se acerquen a mí, porque de ellos es el reino de los cielos. Y si ustedes no se convierten y no son como niños, no heredarán el reino de los cielos. Y no sé ustedes pero para mí eso me ha causado conflicto toda mi vida, lo pienso y digo, ¿pero qué es hacerse como niño? Y puedo pasar horas sentado pensando, pero ¿qué es hacerse como niño? ¿Ustedes no?

 

Y hay características de los niños que son hermosas, increíblemente hermosas y entre ellas está soñar. Es raro el niño que no sueña, es muy, muy raro el niño que no sueña; es muy raro el niño que no tiene expectativas. De hecho, todos los niños tienen sueños de grandeza; y hay un momento en donde les matamos esos sueños en nombre de la humildad. No hombre tú que vas a estar siendo Presidente, ¡sé humilde! Y si el niño dice: quiero ser el mejor. Le dices: no, no, o sea, ubícate, ¿cómo vas a ser el mejor?

 

He intentado subir de peso como mil veces en mi vida, nunca he podido. Y la vez pasada que lo intenté estaba en el consultorio de la nutrióloga, me dio una dieta horrible. Y yo la vi yo dije: Dios mío, solo le faltó escribir elefante, cebra de desayuno ¿no? Y la vi y dije: va. Entonces yo pensando en todo lo que tenía que cocinar y en ir al gimnasio. Ella terminó la consulta, me volteó a ver y me dice: pero, no vas a poder subir más de un kilo al mes, no esperes subir más de un kilo al mes, exagerando dos. Obviamente salí de esa consulta motivadísimo ¿no?

 

Y muchas veces le hacemos eso a la gente, le hacemos eso a los niños. Para que un niño sueñe, necesita estar en un lugar y una atmósfera adecuada para que pueda soñar. De hecho si el niño no sueña es de esos niños tristes. Para que un niño sea feliz necesita soñar. Para que tú seas feliz necesitas soñar. Porque en ti está soñar, puedes soñar; y en esta predicación no voy a usar mucho la Biblia, pero lo que necesito hacer, el mensaje es: Puedes soñar con grandeza, es perfectamente aceptable, es más, lo tienes que hacer.

 

Y vivimos en un mundo en donde la norma es la mediocridad. Dice Romanos 12:2, No os conforméis a este mundo. Es, no te moldees en la forma que este mundo está moldeada.  Dice: antes bien transforma el espíritu de tu mente. Y también incluye eso. Porque esta sociedad no te deja soñar, esta sociedad está esperando que tú cumplas ciertos patrones, y te dicen que sí puedes hacer lo que quieras pero es dentro de esos patrones. Y terminan matando los sueños y el espíritu de la persona.


Si tú no sueñas, mueres. Para empezar a vivir necesitas empezar a soñar, porque así fue la Creación. Porque en el principio creó Dios los cielos y la tierra, la tierra estaba desordenada y vacía, y el Espíritu de Dios se movía sobre el agua. Una de las imágenes más bellas que vas a encontrar en la Biblia. Y dijo Dios: hágase la luz, y se hizo la luz.

 

Pero para que Dios pudiera decir hágase la luz, ¿qué tuvo que hacer primero? Pensarlo, imaginarlo en su mente. Y cuando lo imaginó, el Verbo habló y dijo: Hágase la luz. Y el Espíritu Santo hizo la luz, y el Padre dijo: y la luz es buena. Y ya que había creado la luz dijo: ahora sepárese la luz de las tinieblas.

 

Y seis días el Padre estuvo soñando; y soñaba e hizo a los animales, y Él seguía soñando. Y primero separó lo seco de lo mojado en uno solo, y ya que lo había descubierto lo llenó de pasto, y lo llenó de árboles, y lo llenó de frutos. Y después de que lo llenó de frutos dijo: ahora vamos a hacer a los animales, y habló y creó a los animales.

 

Tu vida no está compuesta simplemente de un solo sueño; tu vida debe de ser la unión de varios sueños que llevan al sueño más grande. Y puedes tener muchísimos sueños en tu vida, pero ¿qué me dirías si te digo que tú puedes cumplir el sueño de Dios en la tierra? La gente cree que nace para hacer nada, pero desde el momento que tú naciste fuiste creado para cambiar la atmósfera y el lugar en donde estás.

 

En el momento en que tú apareciste en el mundo, en ese momento cambiaste algo y estás diseñado para cambiar algo. No estás diseñado para no hacer nada, no estás diseñado para dejar la vida pasar; no estás diseñado para conformarte a lo que la sociedad te dice, ¡estás hecho para soñar! ¿Y por qué? Porque llegó el sexto día y Dios en el trono simplemente hablaba; y dice en Job que los ángeles cantaban cuando Él creaba.

 

Imagínate qué emoción había en el cielo que los ángeles empezaron a cantar junto con las estrellas, y hablaban de la grandeza de Dios, pero faltaba algo en la tierra. ¿Qué hizo el Padre? Volvió a soñar. Y volteo a Jesús y al Espíritu Santo y les dijo: hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza, que se vea como nosotros, sienta como nosotros y sea nosotros en la tierra.


Dice el
Salmo 8 Pero tú hiciste al hombre poco menor que Dios. Dice: vamos a darle esta naturaleza nuestra, que brille. Y Dios dejó por primera vez el trono y vino a la tierra a ponerse de rodillas y a construir a alguien que se iba a ver exactamente como Él, y no solo en lo físico sino también por dentro. Y le dio espíritu de vida y creó al hombre, y le dijo: ahora, vas a cuidar la tierra.

 

Y ahí empieza el sueño de Dios con los hombres, que cuidemos la tierra como él la cuidaría, y el Padre dijo: vamos a trabajar juntos. Dios es tan amoroso y creó al hombre para hacer una familia, creó al hombre para tener alguien con quien pudiera conversar y pasar tiempo, y trabajar juntos; porque era su sueño. Y le dijo al hombre: Ahora, administra tú la tierra en mi nombre. Y le dio al hombre la capacidad de soñar, ningún animal puede soñar.

 

Y ahora no estoy hablando de los sueños que estás en la cama y te caes, esos son horribles. Te estás quedando dormido y sientes que te caes.  No estoy hablando de ese tipo de sueños, estoy hablando de la capacidad de crear en la mente, de imaginar, de hacer planes y tener un propósito.

 

Ningún animal puede hacer eso, yo nunca he visto a Buck mi perro, que se siente al lado de mí en la comida acá preocupado y preguntarle yo: ¿qué tienes Buck? Estoy planeando mi día de mañana, siento que tengo que ir a cazar alguna ardilla. O, creo que el propósito de mi vida es cazar ardillas.  Es, pero Buck no, no. Nunca me ha pasado.

 

Porque la naturaleza de Dios no está en los animales, está en nosotros, y su naturaleza es soñadora; y la naturaleza que hay en ti es soñadora también.


Salmo 126:1-2
Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion, Seremos como los que sueñan. 2Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza; Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.

 

¿Has vivido cautividades en tu vida? Ahora, la cautividad es la opresión externa de algo sobre alguna cosa o alguna persona. No simplemente es que se lleven a una persona a una cárcel. Es que haya una opresión externa sobre la persona. ¿Has vivido ese tipo de opresión, sea cual sea? Tal vez has sido cautivo de la depresión o tormentos mentales, o pesadillas, o siempre te va mal en el trabajo.  Así de: pero todo lo intento y todo me va mal.


Y tal vez has estado viviendo así, y todo lo que has hecho te ha llevado al punto de no soñar, de: Ya para qué sueño si de todos modos voy a fracasar. Si la naturaleza de Dios es soñadora, la naturaleza del demonio es que no sueña. Pero también algo peor, el demonio roba sueños.

De los momentos más caóticos en la tierra fue cuando ese momento con el árbol del conocimiento del bien y del mal.  No simplemente porque el hombre pecó, sino porque el hombre le destruyó un sueño a Dios. ¿Lo habías pensado así? Era su sueño, nosotros éramos su sueño, el Edén era su sueño; y el hombre le rompió el corazón a Dios. Qué fuerte, ¿no?

 

La persona que creó los cielos, la tierra y todo el universo; y su sueño era la perfección para los hombres; en un momento su sueño fue roto por uno de los que creó. Dios también sufre de sueños rotos, es más si tú no sueñas Dios sufre de sueños rotos contigo; porque Él está esperando que tú sueñes, qué quieres hacer de tu vida, hacia dónde quieres ir, qué puedes hacer con Él.


Y eso es súper importante, estoy absolutamente seguro que todas las personas que están aquí, y todas las personas que tú conoces, siempre han soñado con algo, siempre han soñado con que su vida tenga un significado más que simplemente respirar. Es raro encontrarte una persona que toda su vida haya dicho: no pues me da igual lo que haga. Por lo general están y estamos buscando algo más. Estamos buscando significancia en el mundo, estamos buscando dejar huella.

 

¿Y sabes? Es totalmente correcto, porque es como Dios te creó. Pero muchas veces dejamos que nuestros sueños rotos definan nuestro futuro. Los sueños no están hechos para recordar el pasado, están hechos para crear el futuro. Y cada vez que tú sueñas estás moldeando tu futuro y el lugar hacia dónde vas a ir. Y si te haces como niño, vas a empezar a hacer algo: vas a empezar a soñar. Y cuando digo: en soñar los sueños de Dios, no estoy hablando que de repente todo mundo sirva en la iglesia. Así de ya hay 50 pastores en la iglesia. Si aguanten, y todos estamos en la iglesia. ¡NO!

 

Te has detenido a pensar esto: el lugar en donde Dios te puso es estratégico. Dios es la onda, y hay veces que uno no ve venir sus planes. Es así de: ah, es como una especie de trampa. Y cuando pasas esa temporada de tu vida es como si Dios te hubiera puesto una trampa y te hubieras caído directo en ella.

 

A mí me gusta viajar, no sé si soy misionero o no, me da igual. Pero vivo por un sueño que no es mío. Pero yo nunc quise hacerlo, yo no quería ir por el mundo, honestamente. Los budistas y musulmanes me daban igual, era: ¿ah sí? Yo vivía para algo: Irme a Estados Unidos, grabar un disco allá y quedarme allá o regresarme, dependiendo. Pero un día allá en CFNI, ahí tenemos una cosa que se llama: “La Semana de Misiones”. Entonces traen a misioneros del mundo y te hablan sobre misiones y cómo está el mundo.

 

Y yo no iba a ir a esa semana, dije: ah, pues ni soy misionero. Pero tuve que ir ¿no? Y ahí estaba sentadote. Y ya me iba a ir y me encontré a una de mis amigas, se llama Jackie, y me dijo: ¿qué haces cebollo? Dije: Ya me voy. Y me dijo: no, vamos arriba con los papás de Sam.  Y dije: bueno. Y me subí como niño regañado. Y me senté a escuchar una predicación de alguien que yo no quería escuchar. Estoy siendo muy honesto. Dije: misioneros, o sea, ¿qué onda? Pónganse a hacer algo.

 

Entonces me senté ahí y lo empecé a escuchar; para eso yo llevaba ya 6 meses tocando en la casa de oración todos los viernes, orando por avivamiento. Antes de empezar ese set dije: pues avivamiento ¿qué será? Necesito saber lo que es avivamiento para orar por avivamiento. Y dije: y no creo que sean señales, milagros y prodigios nada más. Y escuché al Padre decirme: Es el corazón de los hijos volviendo al corazón del Padre.

 

Y yo entraba todos los viernes de 4:30 a 6:00, a dirigir un set por avivamiento. Ha sido de las cosas más fuertes que he tenido que hacer. ¿Has escuchado llorar a Dios? Seis meses lo escuché, y lo único que decía es: ¡Tráeme a mis hijos de vuelta, tráeme a mis hijos de vuelta, tráeme a mis hijos de vuelta! Escucharlo llorar es una de las cosas más fuertes que me ha pasado, sentirlo triste.


Estaba un día en Marruecos y llegué en viernes como a las 3 de la tarde, y era la hora de la oración para los musulmanes. Y de la nada vi correr gente hacia la mezquita, y a demás sale del megáfono ese un sura, bastante tétrico. Y dije: ¿qué está pasando? Y en eso los veo correr a todos y se empiezan a agachar y levantar y hacer cosas así. Y otra vez volví a escuchar al Espíritu Santo decir: ¡Misericordia quiero y no sacrificios, Misericordia quiero y no sacrificios! Esa fue la última.


Pero cuando yo estaba en el balcón de la escuela, básicamente yo vivía por mi sueño; ya llevaba meses escuchándolo llorar, todos los viernes, y cada vez que yo oraba por ese set lo escuchaba o lo sentía triste.  Y ese día me acuerdo que empecé a escuchar al predicador este, no me acuerdo cómo se llama, de hecho no me acuerdo de toda la clase; pero empezó a dar estadísticas y empezó a decir: este porcentaje de musulmanes está yendo al mundo. Este es el porcentaje de budistas que está creciendo. Y los cristianos nos estamos haciendo más pequeños.

 

Y lo empecé a escuchar y lo único que hice fue llorar. No me fascina llorar, casi no lloro, pero ese día estaba sentado al lado de mis amigos y empecé a llorar. Y lo único que yo escuchaba y podía pensar es: ¡Estás perdiendo el mundo, estás perdiendo el mundo y me tienes a mí en una escuela! Y tal vez por eso no me dieron mi beca, e inmediatamente después le dije: ¡Sácame de aquí, sácame de aquí porque estamos perdiendo el mundo!

 

Y desde ese día mi corazón late por algo: Ver el reino de Dios en la tierra. Late por ver una invasión del cielo en la tierra; por ver a cristianos como ustedes empezar a soñar, por ver a la iglesia empezar a tomar el lugar que debe de tomar; para que las puertas del Hades no prevalezcan en contra de nosotros. Por llevar a los hijos de vuelta al corazón de Dios.

 

Y hay veces que ha sido súper difícil, pero su sueño se volvió mi sueño. Y es un sueño que nunca lo pensé, nunca pensé hacia dónde iba a ir. Pero te puedo decir algo: si yo no hubiera soñado ese sueño con Él, nadie estuviera cumpliendo ese sueño con Él.  Porque yo soy indispensable para ese sueño con Él; de la misma manera que tú eres indispensable para lo que Él ha soñado contigo. Cada uno de los que están aquí, Él ha soñado con ustedes.

 

Dice Jeremías 29:11 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Tiene pensamientos de bien para ustedes y no de maldición; tengo planes para ustedes. ¿Qué es lo que Dios ha soñad contigo? En serio crees que Dios lo único que pudo pensar en ti es que tuvieras un trabajo de lunes a viernes en donde no pasara nada.


Crees que su sueño de la persona más creativa que existe en el universo contigo era: ah sí que vaya a la iglesia y que se siente, chido. ¡No! Dice en los Salmos, en el vientre de tu madre te tejí y te di un propósito. Es que cuando apenas te habían concebido a ti, dice Salmos que Él abrió un libro y escribió
todo lo que podías vivir. Estás predestinado para algo, estás predestinado para grandezas.

 

Imagínate que pudieras leer ese libro un día, en serio crees que Él agarró el libro y dijo: éste va a ser un fracasado, todo lo que intente en su vida le va a ir mal, simplemente va a gastar aire y va a ser un pedante. ¡No, no lo planeó así!  Usa lugares estratégicos para llamarte al lugar donde tienes que ir.

 

Ayer después de estar terminando esto, eran las dos y media o tres de la mañana, o algo así; yo estudié música, ejecución y composición, me iba a ir a estudiar a Boston, Berklee, la mejor escuela de música del mundo, tuve una beca ahí. La primera beca no me alcanzó, iba a intentar tener una más alta después, pero me dio una tendinitis en mi mano derecha y no pude estudiar el piano porque dejo de mover la mano. De hecho hay días como en esta semana dos días no pude mover la mano de lo que me dolía.

 

Pero ayer fue el primer día que me acerqué y le dije a mis papás: hoy le doy gracias a Dios por la tendinitis en mi mano. No porque Dios me la hubiera mandado, Él es bueno y solo hace el bien. Pero si yo no me hubiera lesionado yo estaría en Boston, o estaría tocando con algún grupo muy padre; pero no estaría en la iglesia, no estaría cumpliendo Su sueño. Y mi sueño por ser famoso y reconocido es nada comparado a Él.

 

Es como cuando Pablo dice: todo lo que tengo, toda ganancia la doy por perdida con tal de conocerlo a Él. Eso es lo que Pablo decía; de los fariseos más doctos que había, que cuidaba la ley como ningún otro, tendero y le iba bien. Si a ti no te va bien el gobernador de algún lugar no te soborna, y Félix lo sobornó. Y Pablo dice: Todo lo que tengo es basura, lo doy por perdido con tal de ganarlo a Él.

 

Y ayer fue la primera vez que pude decir en 8 años: ¡Gracias a Dios porque no puedo mover mi mano! Porque si la hubiera movido, hubiera corrido de Él, y tal vez no hubiera perdido mi salvación pero no estaría cumpliendo su sueño. Y cumplir el sueño de Dios es lo más grande y hermoso que te pueda pasar. Porque no importa quién seas tú.

 

Y Dios creó al hombre de la tierra y lo formó a su imagen y semejanza, y el hombre se veía como Dios. Pero también formó a Eva de la costilla del hombre, y Eva se veía como Dios. ¿Por qué? Porque no es de dónde te tomaron sino es ¡Quién te tomó! Y la mano del Maestro cuando empieza a crear te da identidad.

 

No importa de dónde eres, no importa lo que hayas tenido; Pablo, Pablo conocía la ley pero tienes un Pedro que era pescador. No importan los estudios que tengas, no importa lo que tú creas de dónde has venido, no importa las veces que tú creas que has fallado; importa quién te está tomando y te está haciendo soñar.

 

Y cuando Él te toma, él empieza a dar rastros de Él en ti, y te empieza a llenar con grandeza. En serio crees que un día Dios se levantó, bueno no duerme pero, y dijo: hoy como que siento que no voy a hacer nada, estoy triste. Y dijo: no, eso de ser el más grande del mundo como que no es para mí, es muy soberbio. ¡NO, no, Dios no es así!


En Isaías dice: yo soy Dios y fuera de mí no hay. Y hay una parte en donde dice: fuera de mí no hay otro dios, es que no lo conozco. O sea, humilde, humilde no suena eh, no estoy diciendo que sea orgulloso o soberbio, pero Él sabe quién es. Y sabe que la grandeza es parte de lo que Él es, y si la grandeza es parte de lo que Él es también es parte tuya.

 

Porque no fuiste hecho para conformarte con las cosas que el mundo te dio, con las cosas mediocres que hay. Fuiste hecho para soñar, fuiste hecho para ir a lugares más altos, y el ambiente y el lugar en donde tú puedes soñar, un ambiente seguro para que tú sueñes es la iglesia. Ahora, por iglesia no me estoy refiriendo acá a las cuatro paredes,  sino a las personas que la comprenden.

 

La comunión entre los que están así, la comunión entre unos y otros, la comunión entre nosotros crea el ambiente y el lugar seguro para soñar. Y si tú sueñas, tú creas. Porque el soñar te lleva a la creación, y la creación te lleva a la vida. Es del Génesis, es un concepto muy sencillo: cuando imagino y sueño, creo; o sea, formo, moldeo, y cuando moldeo doy vida. Así funciona Dios, y están íntimamente conectados esos dos, está conectado el crear con soñar, pero no puedo crear si no voy a soñar. No puedo ser libre si no sueño.


Cuando el Señor hiciere volver la cautividad de Sion, seremos como los que un día soñaron. En el original todo está escrito en pasado, dice: cuando el Señor quitó la cautividad fuimos como los que soñaron; y los que soñaron su boca se llenará de risa.

 

¿Alguna vez has visto a alguien imaginar un futuro muy padre  y ponerse a llorar de depresión? No, no pasa. Sueñas con grandeza, tu boca se llena de risa, tus labios de alabanza y lo único que puedes decir es cuán grande es Dios, cuán grande es Dios que no hay otro como Él. Decía que el lugar más seguro para soñar es la iglesia, ¿por qué? Porque la iglesia está hecha como una familia. La iglesia empieza así: con la comunión de unos como familia en Jerusalén. Ya después conforme y avanza la iglesia eso se empieza a volver más raro.


Pero la familia se empieza a volver una institución. Y en Europa se hace una institución, la iglesia católica; y la institución viene a América y se vuelve en una especie de negocio. Pero la iglesia está basada en la familia. El primer lugar que Dios crea para la comunión unos con otros es la familia; y la iglesia tiene que replicar a la familia. Y la familia, los padres deben de darles a los hijos un lugar seguro para soñar. No dejas que tu hijo se aviente como portero en el cemento, lo llevas mejor al pasto para que no le duela tanto cuando caiga. Igual y sí se cae, pero no le va a doler tanto, el pasto amortigua.

 

¿Se acuerdan de la historia de José? ¿Cómo conocemos a José, como José el qué? El Soñador. Eso me molesta, nadie lo conoce como José el hermano molesto. Pero tienes que ser muy molesto para que diez de tus hermanos te quieran matar. Solo digo, algo mal tuviste que haber hecho como hermano. José el soñador, y es muy curioso porque solo hay dos sueños de él registrados en la Biblia.


Hay cuatro sueños que interpreta, dos que soñó en la Biblia; tal vez siguió soñando pero registrados solo hay dos. José el Soñador, y ¿en qué momento es cuando José sueña? Cuando estaba con su familia, porque en su familia estaba el ambiente seguro para que él pudiera soñar con la grandeza que iba a tener.

 

La vida de José no simplemente es el propósito de Dios con una persona, José salvó a toda una nación. Pero no solo salvó a una nación salvó al Mesías. Si José no hubiera estado en Egipto, los hijos de Israel hubieran muerto, pero el que les dio más comida, y los llevó a  un lugar en donde los podía cuidar era José. Y José cuidó a su papá y a sus hermanos, y al cuidar de ellos preservó la vida del Mesías que iba a venir miles de años después.


El plan de Dios no solo es así, dice Isaías: porque mis pensamientos son más grandes que tus pensamientos; y mis caminos son más altos que tus caminos. Cuando tú ves en lo pequeño, Dios está viendo en lo grande. Tal vez tú puedes creer que solo Dios tiene cosas contigo para tu vida, pero el plan de Dios contigo es más grande de lo que un día pudiste haber imaginado.

 

Tengo un cuadro en mi casa que dice: “Dame las naciones”, Salmo 22. Tengo ese cuadro del mundo, dame las naciones, a los lugares que voy a ir. Tal vez yo nunca sea muy importante pero estoy seguro de algo: que un día voy a morir. Y que después de que muera voy a estar delante del Trono, y ese día lo quiero ver a la cara y decirle que yo no le rompí un sueño. Tal vez un día alguien me escuche predicar y tal vez esa persona sea la que lleve avivamiento por el mundo.

 

Porque tal vez mis planes son grandes pero yo veo pequeño; pero Dios ve en grande. Imagínate y ponte a pensar qué planes Dios tiene contigo en tu familia, en tu vida, en tu trabajo. Dice Efesios 3:20 Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros.

 

O sea que él hace muchísimo más abundante de lo que nosotros siquiera imaginamos y pensamos. O sea que imagina tu sueño más grande; Dios lo puede hacer diez veces más grande. Esa es tu naturaleza, es una naturaleza soñadora.

 

Y tal vez has pasado por momentos tan trágicos en tu vida que ya ni siquiera sueñas, y aun dices: ¿ya para qué? Proverbios dice: que la esperanza que se alarga trae dolor al corazón y amarga el corazón. Una esperanza que se alarga simplemente es como una frase que la Biblia está usando para sueños rotos. Y así se siente uno cuando sus sueños se rompen, estás amargado, no estás viviendo un buen momento. 

 

Pero Job 14:7-9 Porque si el árbol fuere cortado, aún queda de él esperanza; Retoñará aún, y sus renuevos no faltarán. 8Si se envejeciere en la tierra su raíz, Y su tronco fuere muerto en el polvo, 9Al percibir el agua reverdecerá, Y hará copa como planta nueva.

 

La Biblia compara a los árboles con los hombres.  Es: Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae, y su fruto nunca faltará (Salmo 1:3). Cuando Jesús con el ciego que le pone lodo, y le dice: ¿qué ves? Y dice: veo como árboles. Estaban los discípulos de frente. Dice: o.k, espérame. Vuelve a orar por él y le pregunta ¿qué ves? Y dice: ya veo, hombres. Y Jesús dice: O.k.

 

La Biblia compara mucho a los hombres con árboles, es una de las imágenes que la Biblia usa. Y esta parte dice: si el árbol fuere cortado, aún queda de él esperanza. Todavía hay esperanza; has llegado a ese momento en tu vida que te sientes destrozado e incluso dices: ya, solo falta que me orine un perro, todo lo que hago me sale más. Básicamente eres como Charlie Brown,

 

Charlie Brown es la creación de alguien que todo le salía mal, la historia de Charlie Brown es la historia de su creador. Era malo en matemáticas, todo le iba mal, era malo en los deportes, obviamente no hablemos de salir con alguien, era malo teniendo amigos, ese era Charlie Brown. Y lo único que sabía hacer era dibujar. Hasta que encontró a Peanuts y juntos hacen Charlie Brown; pero es porque un hombre siguió soñando aunque era malo en todo lo que había intentado antes.

 

Y dice: Job 14:7-9 Porque si el árbol fuere cortado, todavía hay esperanza. La Biblia es asombrosa, Dios es asombroso, es cuando todo está mal, todavía puede voltear a verte y decir: hey, hay esperanza. En tu peor momento el Señor puede voltear a verte y decir: Todavía hay esperanza. Cuando todo está perdido para el mundo, cuando todo está perdido para ti, cuando todo se destruyó Él voltea y te dice: ¡Hey, hay esperanza!

 

Y dice: Ese árbol que fue cortado puede retoñar, y no van a faltar renuevos en él, no van a faltar los nuevos frutos en él. Con todo y que lo cortaron un día va a volver a florecer y va a volver a dar frutos otra vez.

 

El fruto en la Biblia tiene que ver con lo que soy yo. Y una de las cosas más difíciles que uno puede hacer después de un fracaso, es ponerle buena cara a las cosas,  comportarte como si nada hubiera pasado. ¿Han visto a esa gente que: no es que me lastimaron mucho entonces, por eso yo ya no amo? Es lo que hacemos naturalmente; lo más difícil es dar frutos. Pero la Biblia dice que cuando todo se pierde todavía hay esperanza, y todavía puedes producir lo que creíste que ya nunca más ibas a producir.


Dice: y si lo que tú eres se pierde. ¿Han pasado por esos momentos en su vida en donde te sientes perdido en ti mismo, en donde te sientes mal? Es de esas temporadas en donde estás mal, mal, no sé cómo describirlo pero donde ni te sientes tú. Y estás tan enojado y confundido, y desesperado que estás mal.

 

Y dice la Biblia: pero aun en esa temporada, cuando la esencia, cuando la raíz de la persona sea polvo y ya no haya nada, y viene lo más padre: Cuando reciba el agua reverdecerá. Cuando el Espíritu Santo llegue puedes volver a soñar. Y cuando el Espíritu Santo llegó el día del Pentecostés, los ancianos volvieron a soñar sueños. Cuando había sido cortado el renuevo, cuando había sido cortado el tronco, cuando no sabían a dónde iban, cuando eran 120, cincuenta días antes habían perdido a su Maestro; que resucitó estuvo con ellos, otros 40 días y los dejó.

 

Cuando ahí había una madre que había perdido a su hijo; cuando había un Juan que había perdido a su mejor amigo; cuando había un Pedro lleno de culpa porque lo había  negado tres veces. Cuando había un Tomás ahí que no creyó que él había resucitado. Cuando había una María dentro de ellos que se acordaba cómo había roto el alabastro delante de él. Y cuando todo era caos, llegó el Espíritu Santo y llegó como agua y los niños profetizaron, y los jóvenes vieron y los ancianos soñaron.


El Espíritu Santo hace y crea de donde no hay, es su naturaleza. El punto con esto es: tal vez has ido por un momento en tu vida en donde ha estado todo mal; es más piénsalo por un momento, ¿cuántos sueños tienes? ¿Todavía sueñas o ya no sueñas? Porque si sueñas está padrísimo, puedes soñar sus sueños también.


Ahora, va a sonar raro pero, cuando Él te infecta con uno de sus sueños no hay vuelta atrás. Le pasó a Abraham; Abraham quería un hijo, pero llegó Él y le dijo: Vas a tener descendencia como la arena del mar y como las estrellas de los cielos. Entonces Abraham dijo: Va, me gusta. Abraham quería un hijo y le ofrecieron una nación.

 

Y hay momentos en que tus sueños te van a llevar a momentos de estrés, son horribles. Y te desespera no poderlos cumplir, y te sientes inútil. Pero si eres fiel en lo poco, en lo mucho te va  aponer. La voluntad de Dios es diferente a los sueños y a las promesas de Dios. La promesa es la meta; l voluntad es el camino hacia esa meta. Si yo quiero alcanzar una promesa de Dios y dejo de hacer la voluntad de Dios que es lo que me llamó a hacer, tal vez nunca llegue o tal vez corra la carrera de alguien más, o tal vez no corra ninguna carrera. Pero cuando hago su voluntad, y no me estoy refiriendo solo a no pecar, sino es hacer lo que Él te llamó a hacer.


Cuando tú haces lo que Él te llamó a hacer, vas a cumplir sus sueños en tu vida, y creo de verdad que no hay cosa más grande que poderle cumplir a Él uno de sus sueños. Y hoy quiero invitarte a esto: a soñar. ¿Qué tiene preparado para ti? Siéntate un día con Él y dile. Un día le conté mis sueños y después Él fue y me dijo: ¿te puedo contar los míos? Le dije: claro.

 

¿Qué sueños tiene contigo? ¿Qué sueños tiene contigo en tu matrimonio? ¿Qué sueños tiene contigo en tu casa, en tu trabajo, en tu escuela, con tus hijos? ¿Qué es lo que Él está soñando que tú puedes ser el agente de cambio ahí? Porque tú estás hecho para cambiar lugares, no estás hecho para vivir como todos viven. No estás hecho para ser mediocre, estás hecho para ser grande.

 

Y en la comunión y en la relación con tus hermanos y en la iglesia, vas a tener el lugar propicio para soñar otra vez, para volar de nuevo. Y los que esperan en Jehová, nuevas fuerzas tendrán; correrán y no se cansarán. ¿No les parece que es tiempo de soñar de nuevo? También le puedes preguntar qué sueños tiene con tus hijos, y decirle: ¿qué quieres con ellos, qué soñaste con ellos un día? ¿Qué puedo hacer yo para que cumplas tus sueños en ellos?

 

Y si sientes que has sido cortado de todo lo que has hecho, que todo te ha salido mal; dile: Espíritu Santo ven como agua otra vez, y hazme reverdecer y dar frutos de nuevo. Si sientes que el punto en donde ya llegaste es malo, malo, malo; dile Espíritu Santo ya no puedo más, ya no he soñado, no tengo la intención de soñar todo es muy difícil. Pero sé sincero con Él, eso cuando mejor se pone, cuando eres sincero con Él.

 

Espíritu Santo ven como lluvia y ven como río e inunda los corazones que tienen que ser inundados, y da claridad y visión. Y muestra tus planes en cada uno de los que están aquí. Contigo, en su casa, en el trabajo, en su familia, en su matrimonio, enséñales qué es lo que soñaste para ellos. Y Padre enséñanos a soñar otra vez. Es tiempo de soñar, es tiempo de abrir las alas y volar.

 

Y que como iglesia seamos el ambiente propicio para cultivar sueños, que sea aquí en donde los sueños encuentran dirección. Padre que el débil diga fuerte soy, y que el pobre diga rico soy por lo que tú ya hiciste en la cruz Jesús. Imprégnanos con tus sueños, inféctanos con tus sueños; y trae agua a los que necesitan soñar y esperanza a los que necesitan esperanza, en el nombre de tu Hijo Jesús, amén.


Dios los bendiga.

 

 

 

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