INSTITUTO LEVANTARÉ, A.R.

 

PELEANDO PRINCIPADOS

 

Mike Massa

Cristo Para Las Naciones, Dallas, Tx.

 

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Me doy cuenta que hoy es domingo de resurrección, y estuvimos cantando de que Jesucristo resucitó toda la mañana, y es adecuado para nosotros tener un domingo de resurrección pero, nosotros como cristianos cada día es día de resurrección, todos los días de tu vida. La resurrección de Jesús fue una victoria en una guerra, la resurrección de Jesús no es una cosa bonita que Jesús hizo por nosotros.

 

La resurrección de Jesús fue cuando Jesús venció al demonio. Eso nos da vida a nosotros, su resurrección nos bendice, pero no limites su resurrección a la bendición que recibes. El último enemigo que fue vencido fue la muerte, y Jesús ya venció a la muerte. La resurrección de Jesús es una victoria en una guerra, porque hay más que tú y yo intentando ser perdonados y queriendo ir al cielo.

 

 Efesios 6:10-12 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. 11Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. 12Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

 

Nosotros no peleamos con la gente, pero nosotros sí peleamos, estamos en una guerra. Y la Biblia menciona varias cosas aquí con las que peleamos. Principados, poderes, gobernadores de las tinieblas de este siglo y las huestes demoniacas que están en los lugares celestes; ¡eso es mucho! Y en esta lista los principados son los más grandes, ellos son los Generales, ellos son los más fuertes a los cuales nos estamos oponiendo. 

 

Principados, potestades, gobernadores de las tinieblas y huestes espirituales de maldad en lugares celestes. ¿Alguna vez has estado en un lugar muy alto y has visto la ciudad de México? ¿Qué es lo que ves? Casas, edificios por todos lados, por todos los lugares, edificios, caminos, todo tipo de cosas. Pero ¿qué es lo que ves con los ojos de tu corazón? Porque hay fuerzas espirituales que están intentando dominar la ciudad de México, fuerzas demoniacas, y los principados han estado aquí por más tiempo.


Eso es lo que la palabra principado significa, significa desde el principio; es el jefe, es el capitán, es el que está intentando ejercer más influencia y dominar. Entonces, ¿qué pasó en el principio? Mira, la ciudad de México no empezó como al ciudad de México, la historia va más atrás hasta los aztecas. Los aztecas ¿amaban a Jesús? ¡No! Ellos adoraban al demonio, ellos sacrificaban gente a sus ídolos en altares. Y ese es uno de los principados aquí, porque está desde el principio. Ha estado aquí por siglos, y se supone que tenemos que pelear con ellos, se supone que tenemos que tener una lucha en su contra.

 

Hace tres meses estaba pensando en este verso y dije: Señor, ¿cómo peleamos en contra de los principados? Hemos estado aquí unos pocos años, y estos principados han estado aquí por siglos. Se supone que tenemos que pelear en contra de ellos, ¿cómo peleamos? Y el Señor me dijo dos palabras, me dijo: con principados. Dije: no, no, no espera, espera. ¿Cómo nosotros peleamos en contra de los principados? Y Él dijo: Con principados.

 

Entonces me senté, porque yo siempre pensé que los principados eran los malos; y me di cuenta que también hay principados en el reino de los cielos. Entonces, hasta ahorita he encontrado cuarenta principados en la Biblia, bíblicamente principados en la Biblia; y quiero compartir siete con ustedes en esta hora.

 

Y antes de compartir esto te voy a compartir una historia: La primera vez que yo estuve en Cristo para las Naciones en 1975, escuché a un profeta y él dijo: ¡Es tiempo para guerra espiritual! Y yo dije: amén Señor, y pasé tres semanas peleando con el demonio, y ya sabes atando y haciendo guerra espiritual. Y tres semanas después yo estoy agitado, entonces regreso con el Señor y el Señor me dice: ¿en dónde has estado? Y le dije: bueno, tú dijiste que era tiempo para pelear, así que he estado peleando.

 

Y me dijo el Señor: Yo no te dije que te fueras. Y dije: ¿Cómo? Y dijo: Mike, en un campamento militar ¿cuál es el lugar más fuerte y seguro en un campamento militar? Y le dije: no sé, la tienda del general, el cuartel general. Y dijo: ¿Quién es el general?  Tú eres Señor. Me dijo: entonces quédate conmigo.

 

Eso cambió todo mi mundo, porque he estado teniendo guerras espirituales por cuarenta años, pero esa revelación cambió mi vida. Entonces ahora cuando el demonio se me acerca, ¿sabes qué es lo que hago? No peleo contra el demonio, voy con el General. Eso puede sonar bonito o tonto, pero eso es lo que hago.

 

Muchas veces cuando el demonio me está atacando, yo no peleo contra el demonio, le digo: ¡Ven conmigo, vamos a adorar a Jesús! De todos modos te rebelas en contra de él, ¡adora a Dios! Y yo simplemente adoro al Señor. Quiero que pienses en esto: No porque el demonio se presente, ese significa que tú tienes que pelear en su contra; él no está al mando. Y los soldados nunca pelean a menos que el General les diga qué hacer.

 

Hace unos 35 años a las dos de la mañana tuve un sueño, el sueño venía de parte de Dios, pero hablaba de que el demonio iba a atacar nuestra iglesia. Y cuando me levanté yo pude ver a un demonio al pie de mi cama, no podía verlo pero yo lo sabía y estaba asustado. Y entonces desperté a Nancy, es mi esposa, yo duermo con mi esposa, con nadie más solo con ella; amén.


Entonces la despierto, ella estaba completamente dormida y yo la despierto y la primera cosa que ella dice es: Mike hay un demonio en el cuarto. Ella sabía; y le dije: yo sé, al pie de la cama de tu lado. Y no fue chistoso en ese momento pero, le conté el sueño. ¿Sabes qué hizo? Dijo: hay un demonio en mi cama, no podemos verlo pero sabemos que está ahí.

 

¿Sabes qué hizo? Ella se acostó, levantó sus manos y nosotros empezamos a adorar a Jesús, al General por unos 30 minutos. Adivina ¿qué? Tuvimos paz y el demonio se asustó. Entonces el Señor me dijo: Saca esa cosa de aquí. Yo lo reprendí, él se fue y me volví  a dormir. Amén. Y la mañana siguiente en la reunión de oración, nuestro líder espiritual interpretó el sueño para nosotros, la verdad no era bueno.

 

Antes de todo eso cuando yo todavía era un estudiante en la escuela, estoy en un cuarto como del doble de este tamaño, son como las 9 de la mañana, soy el único ahí, y el techo está como a cinco pies de altura, el doble de este lugar. Soy el único ahí, no hay luces prendidas, solo las señales de salida de emergencia. Solo dos señales de salida, son las únicas luces que había.

 

Y por cualquier estúpida razón, y yo estoy reprendiendo el principado de la ciudad de Nueva York, no sé por qué lo estaba haciendo pero lo estaba haciendo. Pero yo estaba consciente que estoy siendo efectivo, y de repente estoy muerto de miedo, y el cuarto se llena con esta nube oscura, se me eriza el pelo, mi corazón late más rápido, y yo sé que si me voy el demonio viene.


Entonces digo: Señor, ¿qué hago? ¿Cómo le pego a una nube? ¿Cómo le pegas a una nube, cómo lo haces? Y el Señor me dice: Mike, hay un demonio en la esquina que está escupiendo esa nube. Dije: o.k. Entonces tomé una silla, me senté y escogí una esquina, no sé en qué esquina estaba el demonio, yo solo escogí una esquina y dije: ¡tú, ven acá, y párate enfrente de mí, aquí enfrente! Ahora, yo me estoy muriendo de miedo. Y le digo: Tú te quedas aquí hasta que yo esté listo. Tomo mi Biblia, empiezo a leer mi Biblia para mí y para el demonio por 45 minutos. Y en eso tuve paz, y él se asustó, y entonces yo lo saqué.

 

Mira, es muy difícil sacar, quitar el miedo cuando tú estás asustado. Entonces le dije al demonio que simplemente se callara, para que yo pudiera sacar el miedo de mí, y ya que lo hice, le dije que se fuera. Pero voy a cambiar todo tu concepto de guerra espiritual; no pelees contra el demonio, por lo menos no al principio, ve con el Señor, ve con el Señor. Y entonces cuando el General te diga que pelees, entonces peleas, pero no hasta entonces.

 

Hay veces que yo simplemente empiezo a adorar al Señor, y 20 minutos después el demonio ya no está, ni siquiera le hablé; amén. Principados son cosas que están desde el principio, y ellos continúan ejerciendo una influencia. El humanismo es un principado, la evolución es un principado demoniaco; el Islam es un principado demoniaco; el Hinduismo es un principado demoniaco.

 

Mira, la evolución no simplemente es una teoría de cómo empezó la tierra, pon atención, son palabras endemoniadas y están ejerciendo un control sobre la mayoría del mundo, y son una mentira, no son la verdad. No son científicos malos, de hecho no son científicos para nada; pero están endemoniados, están recibiendo su energía de fuerzas demoniacas. Entonces ¿cómo peleas en contra de la evolución?, es un principado. No pelees en contra de la evolución, ¡habla la creación! La Creación es un principado.

 

El primer verso de la Biblia: En el principado, en el principio Dios creó. Mira, y lo que tenemos qué hacer es confiadamente, llenos de paz declarar que Dios es el Creador.  Te voy a dar siete más:

 

1.- El matrimonio es un principado.

 

Mateo 19:4-6 Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, 5y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? 6Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.

 

Jesús dijo: Moisés les permitió a ustedes divorciarse por causa de su corazón duro, pero en el principio del principado, no era así. Un hombre que se casa con una mujer y después las abandonan, son cobardes. Esa es la verdad.  El matrimonio es un principio Divino. Cuando un hombre y una mujer hacen un pacto con Dios, y caminan juntos con el Señor, son una cosa poderosa.

 

No sé si esto es verdad en México, pero en Dallas hay una llamada a la que los policías no quieren responder; hay una manifestación, la policía va a ir. Que roban una tienda, la policía va. Que hay alguna dificultad o incluso un tiroteo en una calle fea, la policía va. Pero cuando ellos escuchan que hay violencia dentro de una casa, que hay problemas familiares, ellos no quieren ir ahí, ¿sabes por qué? Por el principado que hay ahí. Y ellos están casados el uno con el otro, pero cuando la policía viene dicen: ¡Qué hacen aquí! No seas un cobarde, ama a tu esposa, camina con tu esposa el resto de tu vida, el resto de tu vida; amén.

 

2.- El Evangelio es un principado.

 

En Marcos 1,  dice: el principio del evangelio de Cristo Jesús. El principado del Evangelio, el evangelio es el poder de Dios. Cuando tú declaras el evangelio, tú estás liberando el poder y la sabiduría de Dios. ¡Eso es bueno! No tienes que estar en contra de nada, solo estar en pro del Evangelio. El evangelio es el poder de Dios.

 

Yo fue criado como Bautista, era una buena iglesia, había buenos pastores, pero había veces que venían otros predicadores y ellos no lo eran, ellos eran aburridos. ¿Te imaginas a un predicador Bautista aburrido? Es aburrido. Pero ¿sabes qué? Estos predicadores aburridos, digo son predicadores que te duermen, ellos predicaban el Evangelio y el evangelio se volvía aburrido; pero ¡la gente se salvaba! ¿Por qué? Porque el evangelio es el poder, no el predicador.

 

Por cierto, no intentes hacer que el evangelio sea placentero para la mente de alguien, ¡no lo hagas! Tú deshonras a Dios, intentando decir lo que tú creer que ellos van a entender. Di lo que está ahí, di estas palabras. Cuando tú fuiste salvo, ¿entendiste a Dios con tu mente? No. Yo sigo sin entenderlo, y fui salvo cuando tenía 8 años y no lo entendí. No eres salvo porque tú entiendas, tú eres salvo porque el Espíritu de Dios toma tu corazón.

 

No digas palabras que tú crees que a la gente le van a  gustar en su mente; di palabras que le van a  gustar al Espíritu Santo, di estas palabras. Entonces el Espíritu Santo va a venir y lo va a tomar, incluso si eres aburrido. El matrimonio es un principado, el Evangelio es un principado.

 

3.- El temor al Señor.

 

Tres versículos en Proverbios, Proverbios 1:7  El principio de la sabiduría es el temor de Jehová. El temor al Señor es un principado, es en donde empieza la sabiduría, y por cierto el temor al señor también está en todo el Nuevo Testamento.

 

Proverbios 4:7 Sabiduría ante todo; adquiere sabiduría. La sabiduría es una cosa principal, la sabiduría es un principado.  Proverbios 9:10 El temor a Dios es el principio de la sabiduría.  Entonces, ¿dónde empezamos? Temiéndole al Señor. ¿Alguna vez te has asustado? ¿Alguien se ha asustado? Todo está bien, y tú llegas a la esquina y algo te asusta, ¿qué es lo que haces? Tú te vas. Esto me asustó, ay, y te vas. ¿Está bien?

 

Si estás caminando en el bosque y todo está bien, y tú vas caminando y de repente hay un oso de 8 pies de alto, ¿cómo te vas a sentir? Te va a dar miedo y entonces yo me voy a ir de la presencia del oso, y voy a huir del miedo. El temor al Señor es exactamente lo opuesto. Tú caminas, ves a Dios, aahh, te asustas pero te acercas a Él. Sigues asustado, pero escucha: si un ángel se aparece y un ser humano lo ve, ¿qué es lo primero que dice el ángel, la primera cosa? ¡No tengas miedo!

 

¿Por qué? Porque los ángeles dan miedo, asustan, son grandes. Digo: grandes, y ellos brillan y tienen espadas, son grandes, y éstos son los buenos y asustan. Mira, si un ángel me asusta, ¿qué es lo que va a hacer Dios en mí? Juan el discípulo con Jesús, estaba recargado en su regazo ¿verdad? Pero cuando Juan lo vio en la isla de Patmos, cuando realmente lo vio, cayó como muerto. La misma persona que se estaba recargado en Jesús, cuando vio a Jesús en su gloria cayó como si estuviera muerto, es aterrador.

 

El primer día que estuve aquí, les dije que siete veces de Éxodo a Números la gloria de Dios se manifiesta. Cuatro veces mató a personas, ¿alguien quiere la gloria de Dios? Mira, cuando la gloria de Dios se manifiesta tú no vas gritando de gusto ¡gloria, gloria, gloria! No, no, no. Sino que te postras gritando asustado: ¡gloria, gloria! Y tu rostro está haciendo impresiones en el suelo; y tú solo te estás preguntando: ¿voy a sobrevivir a esto?

 

Yo he estado en reuniones cuando el temor de Dios viene, yo estaba preocupado de que Él nos fuera a matar; por 12 horas. Nunca había estado tan asustado así, pero no puedo decirte cuántas veces he deseado estar de vuelta en ese lugar. El temor al Señor es un principado, y cuando tú lo ves comparado al demonio, el demonio no es nada. 

 

Vamos a decir que Dios es tan grande como este cuarto, y el demonio viene y se para al lado de Él; el demonio es como un pequeñísimo punto en la pared comparado a Dios. Entonces ¿de quién vas a estar más asustado, de ese pequeñito demonio o de Dios? Ahora, yo solo no puedo manejarlo a él, el demonio es muy grande para mí; pero comparado a nuestro Dios no hay que tenerle miedo al demonio.

 

4.- Los milagros son un principado.

 

¿Sabías eso? Impresióname. En Juan 2 lo dice: Y este fue el principio de los milagros que Jesús hizo en Galilea. Este principado de milagros cuando él convirtió el agua en vino. Los milagros son un principado, tal vez no creamos que Dios hace milagros, mira en lugar de estar peleando con toda la incredulidad mejor, cree que Dios hace milagros.

 

5.- Apocalipsis 13:8,  Jesús es el Cordero que fue inmolado, que fue sacrificado desde antes de la fundación del mundo. Si la creación es un principado, y éste fue el principio, antes del principio el Cordero es sacrificado, Jesús en la cruz es un principado. Y ahí es donde tú fuiste elegido, y ahí es en donde a ti te dieron gracia y propósito, en el principado de su victoria. Amén.

 

6.- Cuando mis hijos estaban creciendo teníamos devocionales casi todos los días, leíamos la Biblia, no les decía lo que yo pensaba, no les predicaba, les preguntaba ¿qué piensas de que el Señor diga esto? Y yo dejaba que ellos lo averiguaran. ¿Te acuerdas de la historia de cuando la tierra se abre y se traga a los sacerdotes que eran rebeldes, te acuerdas de esa historia?


Estaba Coré que era un sacerdote que se rebela en contra de Moisés; y la tierra se abre y se traga a todos vivos, y después se cierra. Mi hija Jennifer, ella tiene como unos 7 años y leímos esa historia en el devocional; y los ojos de Jennifer se abrieron grandes, se hicieron grandes y me dijo: Pa, Coré era un sacerdote. Y le dije: sí. ¿Dios mató al sacerdote? Y le dije: Sí señorita. Entonces ¿hay buenos sacerdotes y malos sacerdotes? Y le dije: sí señorita. Y ella hizo: Ooh.

 

Y mi hija de 7 años tuvo una revelación por los medios del Señor, y uno de los chistes en la familia en los devocionales era que yo siempre estaba haciendo preguntas, y entonces mis hijos dicen: cuando mi papá hace las preguntas acerca de la Biblia, solo responde Jesús y vas a estar bien casi todo el tiempo.  (Eso era un chiste, pero solo algunos lo entendieron.)

 

Entonces, el sexto principado es Jesús. Jesús, muy bien. ¿Qué era lo que Juan decía? En el principio estaba la palabra de Dios, y en el principio la Palabra estaba con Dios y era Dios; así era en el principio. Jesús es la Palabra hecha carne, Jesús es un principado, amén, aleluya.

 

¿Alguien aquí ha sido atacado por demonios? ¿Cuántos de ustedes no han sido atacados por demonios? Ok, por favor vengan a orar por mí. Jesús fue atacado por el demonio, ¿y qué hizo Jesús? Él habló la palabra de Dios. Cuando el demonio te ataque los pensamientos, en sentimientos, memorias, no pienses, ¡Habla! Di algo, di la palabra de Dios.

 

En Dallas se pone caliente, eso es calor de verdad, más caliente que aquí. Son 40 grados en Dallas, caliente; en verano hay unas veces cuando está caliente afuera, las señoritas no usan mucha ropa, ellas no lo hacen, porque es muy caliente afuera. Pero eso es un problema, ¡niñas, necesitan ponerse ropa, también los hombres pónganse ropa, por favor usen suficiente ropa!

 

Estoy en la tienda y voy a agarrar los Cherrios, el cereal, a mí me gustan los Cherrios,  y voy a agarrar mis Cherrios, y agarro mi carro y voy por el pasillo, y hay una mujer parada ahí, y está al lado de los Cherrios, pero ella no tenía mucha ropa puesta. Entonces yo cierro  mis ojos, y si cierro mis ojos le voy a pegar. ¿Sabes qué hice? Estoy en la tienda,  y como ella no tiene mucha ropa puesta, estoy siendo atacado con lujuria en mis ojos.

 

¿Sabes qué es lo que hago? Empiezo a hablar en la tienda y voy así: ella está allá, aquí estoy yo y yo pongo mis ojos hacia adelante y entonces empiezo a decir: Jesús tú eres Dios, Jesús tú eres Dios, Jesús tú eres Dios. Lo hice, eso es lo que hice. Mira cuando tú eres atacado, ¡no pienses, habla! Estas palabras son poderosas, dilas. Di estas palabras. Mira, Jesús estuvo aquí, Dios estuvo aquí y Jesús fue atacado por el demonio y Jesús habló la palabra de Dios. Nosotros no vamos a pensar en sacar al demonio con la mente, ¡habla!

 

7.- La misericordia del Señor es un principado.

 

Sus misericordias son nuevas cada mañana, sus misericordias son un principado todas las mañanas. Cuando tú escuchas la palabra misericordia ¿qué piensas? Favor, amor, el perdón, todo eso es verdad, pero déjame decirte algo más de lo que significa misericordia: La misericordia representa la fidelidad de Dios a su pacto.

 

Perdón, sí. Amor, sí; favor, sí; pero también es su lealtad a su propio pacto. Dios es leal a su pacto todas las mañanas. Ayer lo arruiné, Dios sigue siendo leal a su pacto hoy en la mañana. Su misericordia es un principado. Déjame decirte una historia estúpida, pero va a probar mi punto.

 

Hay una película en donde es un joven que trasmite las noticias, va a un pueblo a cubrir un evento para su estación de noticias; y va ese día se regresa al hotel, se duerme y a la mañana siguiente es el mismo día, es el mismo día. Eso me confunde, ¿y pueden imaginar esto? Entonces él vuelve a vivir el mismo día otra vez.

 

Se duerme, se despierta y es el mismo día otra vez. Él piensa que se está volviendo loco, algo le está pasando al mundo, esto se está cayendo a pedazos. Y él vive el mismo día una, y otra, y otra vez. Puedes imaginarte lo horrible que debe ser eso, hacer lo mismo, vivir el mismo día una y otra, y otra vez; debe ser horrible. Incluso si fue un buen día, hay que hacer algo diferente.

 

Entonces estoy viendo la misericordia del Señor que es un principado, sus misericordias son nuevas todas las mañanas. Y el señor lo cambia, y me dice: Mike, para ti mis misericordias son nuevas todos los días. Pero para el demonio mi misericordia lo hace volver a repetir el mismo día una y otra y otra vez. ¡Eso me gusta! Nosotros somos salvos en un nuevo día; y el demonio se despierta y dice: No, no, otra vez no. La misericordia de Dios está aquí otra vez. Dice: no puedo, y se vuelve loco. ¡Aleluya! Mira no estamos en el bando perdedor, su misericordia es nueva cada mañana.

 

Mira, cuando hago invitaciones soy muy honesto con la gente. Hay alguien aquí que no conozca a Jesús y tú sabes que no conoces a Jesús, ¿te gustaría pedirle que Él fuera el Señor de tu vida? ¿Entiendes lo que digo cuando te digo que “no conoces a Jesús”? La gente va a la Iglesia todo el tiempo, pero ellos no conocen al Señor.

 

¿Tú sabes quién es el Presidente de México? Sí. Pero ¿lo conoces? No. La gente sabe acerca de Dios pero no lo conocen, eso es lo que te estoy preguntando, que si tú te das cuenta que no conoces a Jesús, pero tú lo quieres conocer y que sea el Señor de tu vida.  Esto no se trata de una cosa de Iglesia, esto se trata de su corazón, dándole su vida a Jesús por el resto de su vida. Se trata de ustedes dando la vuelta de todas sus cosas, y dejando que el Señor sea el Jefe.

 

Lo que ustedes piensa, lo que ustedes dicen, como miran, lo que tocan, lo que hacen con su dinero, lo que escuchan, Él es el Jefe. Y Él perdona nuestros pecados pero no están haciendo un trato con Él, Él es Dios. Tú no haces tratos con Él, Él quiere tomar el control y ser el dueño de la vida. Yo no hago cosas religiosas, si tú realmente quieres que Jesús sea el dueño y Señor de tu vida, yo estoy dispuesto a orar con ustedes y por ustedes.

 

Pero si no estás dispuesto yo no te voy a obligar, porque tú no estás tratando conmigo, es con Él. ¿Es lo que quieres hacer? Dilo, háblalo, exprésalo con tus labios. La Biblia dice que lo que tú crees en tu corazón sale de tu boca; yo no puedo ser un seguidor silencioso de Jesús.

 

Padre gracias por tu amor, gracias pro la sangre de Jesús, gracias por escogerme, gracias por tu Espíritu trabajando en mi corazón ahorita. Y no te entiendo, no te conozco pero quiero conocerte.

 

Por favor ten misericordia conmigo, en Jesús ten misericordia de mí. Cámbiame Señor, de todos mis pecados, todos mis pecados, mi necedad, mi orgullo, mi impureza sexual, mis adicciones, las mentiras, todo eso Señor, por favor perdóname. Yo recibo, yo acepto tu vida dentro de mí.  Ahora empieza a orar por ti mismo, en voz fuerte. Así que háblale, no pienses, habla.

 

Estás tú solo, estás en tu departamento, estás en tu coche solo, háblale. Háblale, no pienses, háblale. ¿Qué le digo? Bueno, ¿de qué estás agradecido? Dile gracias. ¿Qué es lo que te confunde? Dile estoy confundido, ¿qué quieres que haga? Háblale. Y lee la Biblia fuerte, y muy pronto vas a empezar a escuchar a Dios, no en la mente sino en tus entrañas. Te lo prometo, tú le hablas a Él, lees la Biblia y Él va a empezar a hablarte.

 

Señor gracias por tus misericordias en cada uno de estos, gracias por tu Espíritu trabajando en cada uno de ellos. Ahora, en el nombre de Jesús cambia, cambia sus vidas, dales libertad, derrama tu Espíritu sobre ellos profundamente, de todas las cosas familiares, de todos los desórdenes familiares, el rechazo, las palabras equivocadas, el dolor, los lugares en donde los corazones están rotos; libera tu poder, libera tu poder en el nombre de Jesús. Padre te pido que des revelación, y rompe cada corazón, haz milagros Señor. En el nombre de Jesús. Amén.


Dios te bendiga.

 

 

 

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