INSTITUTO LEVANTARÉ, A.R.

 

SOMETIMIENTO TRAE BENDICIÓN

 

Jesús Cano

 

 

 

Juan 14:28 Habéis oído que yo os he dicho: Voy, y vengo a vosotros. Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho que voy al Padre; porque el Padre mayor es que yo.

 

La semana pasada hablamos de autoridad, y decíamos que Jesús modela al Padre y modela a la Trinidad en sí mismo. Todo lo que vemos a Jesús hacer, es como si viéramos al Padre, porque Jesús en él es toda la Trinidad completa. Juan 14 dice: Les voy a mandar otro Consolador. Pero la palabra “otro”, es por ejemplo: ¿ven estas sillas? Esta es una silla, esta es otra silla, pero esa es otro tipo de silla, ¿sí? Pero hay esta silla y esta otra silla que son exactamente iguales.


Cuando Jesús dijo: Les voy a mandar otro Consolador, estaba hablando de eso, estaba diciendo: les voy a enviar otro igual a mí. Jesús estaba mostrando, y en él podemos ver completamente al Padre, completamente al Espíritu Santo, no hay variación entre ellos, es exactamente el mismo. Pero Jesús es 100% Dios y 100% hombre ¿cierto? Dice Hebreos que tenemos a Jesús el Hombre a la diestra del Padre haciendo intercesión por nosotros.

 

Es bastante interesante, es, no logro entenderlo pero lo púnico que sé es que Jesús es 100% Dios y es 100% Hombre. Y a los hombres nos enseñó cómo se veía el Padre, pero no solo eso, también Jesús modeló para nosotros cómo se tenía que ver nuestra vida. Jesús es la imagen perfecta de Dios, pero también Jesús es la imagen perfecta del hombre. Jesús es Dios en su plenitud y el hombre en su plenitud.

 

Por el pecado de un hombre entró la muerte al mundo. Pero, por otro hombre entró la salvación. Jesús vino a corregir todo lo que Adán echó a perder, y Jesús nos modela cómo se supone que debemos de vivir. Jesús nos enseña cuál tiene que ser nuestra respuesta hacia el Padre. Jesús nunca operó fuera del Padre, siempre operó viendo al Padre hacer. Es impresionante. Jesús tuvo que vivir en un mundo caído, Adán no, Adán lo echó a perder. Adán tenía que hacer algo, Adán no lo hizo y lo echó a perder.

 

Adán vivía dentro de la perfección, pero Jesús vino a modelarnos cómo es vivir dentro de un mundo caído antes de que sea restaurado. El propósito de los milagros, señales  y prodigios, uno es apuntar hacia Jesús, todo en la vida y en la Biblia tiene que apuntar hacia Jesús; pero los milagros, señales y prodigios es para que en la Tierra veamos cómo se ve el cielo. La Tierra estaba diseñada para ser simplemente un espejo del cielo.

 

Y tenemos a Jesús enseñándonos cómo se vive en el Reino y cómo tiene que ser la vida. Jesús es nuestra imagen de cómo vivir. Y dentro de esa imagen, Juan 14:28, dice Jesús: el Padre es más grande que yo. Romanos 13:1 Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.


Si tú analizas el reino de los cielos, todo está sometido bajo autoridades, no hay nada que salga de eso. En el cielo está la Trinidad, pero después de eso había tres ángeles. Satanás nunca ha sido lo opuesto a Dios, Satanás es opuesto a Miguel. Satanás no es tan poderoso como la gente cree, Satanás era un arcángel; y había tres y cada uno se encargaba de cosas diferentes, y cada uno funcionaba dentro de influencias diferentes.

 

¿Quién fue quien peleó contra Satanás y lo echó del cielo? Miguel. ¿Quién iba y daba recados? Gabriel. ¡Qué horrible lo dije! Nunca vemos en la Biblia a Miguel yendo a dar un recado o un mensaje, porque no es su función. Y tampoco vemos en la Biblia a Gabriel peleando una batalla, porque no es su función aunque los dos son ángeles. Vemos que hay serafines, vemos que hay querubines, y todo en el reino de los cielos se tiene que ajustar a la autoridad.

 

A nosotros nos gusta vivir fuera de la autoridad, porque sentimos que si vivimos fuera de la autoridad somos más libres. ¡Es totalmente incorrecto! Jesús está bajo la autoridad del Padre. Jesús siendo 100% Dios e igual en poder y gloria al Padre, Jesús dice: yo me someto a Él. Y eso nos da el modelo de cómo funciona el cielo, y cómo funciona el reino de los cielos. Y el reino de los cielos funciona bajo autoridad.

 

Marcos 10:35, Llegan Juan y su hermano a Jesús y le dicen: Maestro te queremos pedir algo pero dinos, prométenos que nos lo vas a cumplir. ¿Le has preguntado algo así a alguien? Dices: ¿te puedo decir algo sin que te enojes? Cuando te dicen esto es algo así de: Zaz, es un ¿ok? Ese es un eufemismo para con todo respeto, porque sabes que lo que sigue de con todo respeto es una falta de respeto impresionante hacia ti. Y cuando le decimos a alguien: ¿te puedo pedir algo pero me lo das? Es como de: ¿ok? Es: ¿qué quieres?

 

Entonces se le acercan a Jesús y le dicen: Maestro, ¿te podemos pedir algo y nos lo das? Y Jesús les contesta, a ver ¿qué quieren? Jesús nunca les dice que sí, y les pregunta. Y entonces le dicen a Jesús: queremos que cuando tú estés en tu gloria uno se siente a tu diestra y el otro a la izquierda tuya. No le pierden ¿no? Y Jesús les dice: Puf, no, si está difícil, para hacer lo que tú quieres debes de tomar de la misma copa que yo tomo. Y ellos así como: sí, sí. Y Jesús termina diciéndoles: Pero esos lugares ya fueron dados.  Si ustedes quieren ser el más grande…

 

La palabra que usa Jesús en inglés es minister, que es ministrar. Pero la palabra griega que se usa es la misma que se usa para un diácono. Dice: el que quiere ser grande tiene que ser el diácono de los demás. Y el que quiere ser el primero, tiene que ser el más pequeño de todos. Necesitamos entender las cosas como Jesús lo está diciendo, y la Biblia no está atacando este punto para enseñarle a alguien humildad. Muchas veces lo vemos así, es, es que tienes que ser el pequeño para que aprendas a ser humilde porque cuando seas grande se te puede ir la cabeza.


Jesús no está hablando eso, Jesús no está intentando decirles que sean el más pequeño para mostrarles y enseñarles humildad. Jesús no les está diciendo: tienes que ser el más pequeño para después decirles, ¿han escuchado la frase empezar desde abajo? Jesús no está poniendo ese ejemplo de tienes que empezar desde abajo, si quieres empieza desde abajo para que un día seas el más grande. ¡Jesús no está diciendo eso!

 

Jesús en lugar de estar enseñando o haciendo humilde a un corazón, Jesús está apuntando hacia algo: en cómo funcionan las cosas en el reino de los cielos. Jesús no está enseñando humildad, él está apuntando hacia el lugar correcto para hacer las cosas. Jesús no está diciendo y no quiere hacer el punto de: si tú tienes autoridad y si quieres ser el más grande, tienes que empezar desde abajo para que tu corazón esté bien. ¡NO!

 

Eso es una forma de pensar de esclavo, es una forma de pensar de alguien que no tuvo un padre. En Romanos 8,  dice que nos fue dado el espíritu de adopción, que ya no tenemos el espíritu de miedo sino que recibimos el espíritu de adopción por lo cual podemos decirle a Dios, Abba Padre. Y Jesús nos está enseñando a pensar cómo se piensa en el reino, y en el reino de los cielos no piensas en autoridad para estar encima de los demás, la autoridad se te da para estar debajo de los demás.


Jesús no está diciendo que después de un tiempo que tú sirvas a los demás y que seas el menor de todos, en ese momento vas a ser promovido. Jesús está diciendo: Si quieres hacer las cosas, en el reino de los cielos pensamos diferente, en el reino de los cielos cuando la autoridad se te da, es para que tú puedas sostener a más gente. De este lado pensamos: la autoridad que se me da es para mandar a la gente. Pero Jesús dice: si quieres ser más grande, tienes que servir a más gente. Y Jesús cambia todo radicalmente.


En el reino de los cielos el más grande no es el que da más órdenes, sino es el que sirve más. No es el que viene, no es esta persona en donde como tienes autoridad tú haces menos y simplemente vas mandando y eres más tirano con la gente. No, en el reino de los cielos es: entre más autoridad tienes debes de exaltar a los demás más. Y no estamos acostumbrados a pensar así, pero en el reino de los cielos esa es la autoridad, en el reino de los cielos ser grande requiere que tú te pongas debajo.

 

Y Jesús en esta manera de pensar nos está enseñando a pensar como hijos. Porque cuando alguien piensa en que se le va a dar algo, una posición, está pensando en todo el derecho que puede hacer y que puede deshacer. Tal vez en un trabajo está pensando en que se puede estacionar más cerca de la entrada, o salir más temprano o que puede tener una secretaria o no.

 

Cuando nosotros enseñamos a estar abajo para que después seas exaltado, tiene que ver con una posición de vindicación, una posición de venganza, de: como perdí esto necesitas ponerlo de esta manera. Y Jesús no está enseñando vindicación, Jesús está enseñando administración. Jesús no está diciendo: Abajo, es, la autoridad se te da no para que te revindiques, no para que tengas esta posición hacia arriba, sino para que tú puedas administrar lo que se te ha dado en el reino de los cielos.

 

Para eso sirve la autoridad en el reino de los cielos, para poder administrar lo que Dios te dio y para hacer lo que Dios te mandó a hacer. Adán fue el único al que Dios creó con sus manos, al hombre Dios lo creó con sus manos, pero el hombre era el encargado de cuidar a todos los demás. A Adán, el Padre le dio autoridad y le dijo: rige la tierra. Y como le estaba dando una autoridad, tenía que hacer algo: servir a todo el reino.

 

Muchas veces pensaríamos que si nos dan autoridad es: pues tuvieron que haber hecho algo los animales por Adán ¿no? Llegar y hacer algo por Adán. Pero ¿quién tenía que servirlos? Adán. ¿Quién les tenía que dar identidad? Adán. Cuando te es dada una posición en autoridad, es para que los demás alcancen, para que los que están bajo tu autoridad alcancen a ser lo que Dios los llamó a ser. No es para que tú seas algo más, es para que tú seas la plataforma donde los demás van a alcanzar a convertirse en lo que Dios los llamó a ser.

 

Efesios 1, dice que fuimos predestinados, pero la palabra predestinación tiene que ver con Dios que cortó como un traje hecho a la medida para mí. Antes de que Dios hiciera el mundo, Dios hizo un traje que me quedaba a la medida. Y para que yo lo pueda llenar, debo de caminar ciertos pasos. Cuando el Señor nos da autoridad y tenemos autoridad sobre ciertas cosas es para que la gente que está bajo tu autoridad, es para que ellos puedan llenar el traje que Dios les hizo desde antes de la fundación del mundo.

 

No es para que ellos me lleven a mí a un punto, es para que yo los lleve a ellos a un punto. El viaje que hicimos a España me gustó pero yo estuve muy aburrido, porque yo estaba acostumbrado a que iba y era de: ponte a tocar, ponte a hacer esto y yo me divertía demasiado. Y ahora que estuve ahí, ¿saben qué pensaba? ¿Ya comieron, tendrán hambre, habrán comido bien? ¿Quién puede funcionar mejor en esta área? Necesitan boletos de tren, vamos René. Y ahí estamos sacando 18 boletos de tren.

 

Cuando tú estás bajo la autoridad de alguien, ese alguien te está impulsando hacia esa meta. Pero cuando los demás están bajo tu autoridad, tú tienes que llevarlos a una meta. Y no estamos acostumbrados a verlo así.  Es imposible que alguien y darle poder a alguien, si tú no estás detrás de él. Cuando yo aprendí a andar en bici, que por cierto ya se me olvidó, mi papá se ponía atrás de mí y me agarraba, y ahí andaba mi pobre padre corriendo atrás de mí, y ahora que lo pienso digo: pobres, los señores acá agarrando a sus hijos.

 

Porque obvio yo no era del tamaño que tengo ahora, pero los padres que andan detrás de sus hijos para que aprendan a andar en bicicleta, pero los dolores de espalda de los papás deben de ser impresionantes. Y él estaba atrás de mí ¿para qué? Para que yo pudiera hacer algo que quería hacer. Él estaba posicionado en un lugar para impulsarme a mí en mi crecimiento; eso es en el reino de los cielos, la autoridad que se te da es para que los demás se puedan convertir en lo que Dios los llamó a ser.

 

Y hay tres puntos de los que te quiero hablar, del por qué es bueno estar sometido a la autoridad.  Porque no nos gusta estar sometidos a las autoridades. Por lo general queremos ser el jefe ¿para qué? Para que nadie me mande, ¿verdad? Es, yo quiero ser el jefe ¿para qué? Para llegar a la hora que quiero y nadie me diga nada. Porque si no soy el jefe y llego tarde, el jefe me va a regañar. Y no nos gusta estar bajo autoridad.

 

Pero en el reino de los cielos es vital estar bajo autoridad. Y estoy intentando darte las partes padres de estar bajo autoridad, después te voy a decir: Pues porque Dios dice. O sea, si ninguna de estas te convence pues ni modo, porque Dios dice. Entonces vamos a verle el lado bueno, ¿vale?

 

Y la semana pasada decíamos que estar sometidos unos a otros nos ayuda a cuidarnos los unos a los otros. Y ahora es:

 

1.- Estar sometido a la autoridad te pone a ti en una posición para ser promovido.

 

Estar sometido a la autoridad te posiciona o te pone en un lugar para que tú puedas ser promovido. No lo vemos así, por lo general vemos: ah, si estoy bajo autoridad nunca voy a salir de esto, siempre voy a ser este siervo. Pero en el reino de los cielos cuando tú te sometes a tus autoridades, en ese momento te estás posicionando para que te puedan promover a tu nueva temporada, para que el llamado en tu vida tú lo puedas alcanzar. Cuando tú te sometes a la autoridad, estás como listo para vivir lo que sigue.

 

En la mañana estaba platicando con el tío Pepe y estábamos hablando de los notarios, y de cómo uno tiene una Notaria y así. Y llegamos a un punto en donde me dijo que antes de ser Notario tienes que ser aspirante a notario. Y tú no puedes ser Notario si antes no fuiste aspirante a Notario. Tiene muchísimo sentido.

 

Y todos esos que quieren ser notarios tienen que ponerse en una posición para que cuando se abra el momento indicado ellos puedan aplicar para ser Notarios. Para eso sirve estar bajo autoridad. Cuando tú estás bajo autoridad te pones en un lugar para que los ojos en el cielo estén puestos sobre ti, y cuando haya un tiempo específico sea: ¡es éste!

 

1 Reyes 19, vamos a resumirlo así, es la historia de Elías y Eliseo, la historia de Eliseo empieza aquí. Elías viene de un momento de depresión impresionante en donde le dice al Señor: ¡Mátame! Y el Señor le dice: No. Le dice: tranquilo, ven. Y le dice Elías: soy el púnico de los profetas que quedó. Y el Señor le dice: No, hay siete mil más. Te entiendo, acaban de matar a cinco mil personas por tu culpa, te entiendo, te quieren matar, te entiendo, pero no eres el único, hay siete mil más como tú. Imagínense si los ponen juntos.

 

Dice: Tranquilo. Y Elías dice: No, no, no. Y se va una cueva, y sale. Y la conclusión de la historia es que cuando se va Elías el Señor le dice: 1 Reyes 19:16  A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar.  Después de un momento en donde Elías había tenido problemas con: Dios me llamó, Dios no me llamó; donde Elías le dijo: Señor quítame esto, ya no quiero. El Señor le dice: ok., ya no tienes que hacer eso pero tienes que ir a buscar al nuevo tú.

 

Y va y seguimos leyendo, sale de camino y encuentra a Eliseo. Y dice que Eliseo estaba en el campo, estaba trabajando Eliseo. Y dice 1 Reyes 19:20-21  Entonces dejando él los bueyes, vino corriendo en pos de Elías, y dijo: Te ruego que me dejes besar a mi padre y a mi madre, y luego te seguiré. Y él le dijo: Ve, vuelve; ¿qué te he hecho yo?  21Y se volvió, y tomó un par de bueyes y los mató, y con el arado de los bueyes coció la carne, y la dio al pueblo para que comiesen. Después se levantó y fue tras Elías, y le servía.

 

¿Y le qué? Le servía. Es el mismo personaje que Dios le dijo que iba a ser un profeta. Hay versiones que dicen: que le ministraba. Otras versiones que dicen: que era su asistente. Y Elías llega con él y le dice: Vente. Y dice: aguántame, deja me despido. Despídete. Tienes que dejar muchas cosas cuando quieres seguir a Jesús, y cuando quieres seguir el llamado de Dios en tu vida cuesta. Y necesitas estar dispuesto a pagar lo que se necesita. Mucha gente quiere alcanzar el llamado de Dios en su vida pero no tiene lo que se necesita, y no es culpa de Dios, es culpa de ellos.

 

Y está Elías y le dice: vente. Eliseo le dice: deja me despido de ellos, lo más seguro es que no los vuelva a ver en muchísimo tiempo; hace una fiesta y dice la Escritura: y le servía. Imagínate que llega Cristiano Ronaldo, no bueno Messi y te dice: te voy a ceder el número 10 del Barcelona, y tú vas a jugar en mi lugar. Se sentiría bien padre y obviamente es: no inventes, ahora que llegue a Barcelona todo mundo va a ser así de Ah, y todos van a jugar para mí, y sí claro porque Dios ya me dijo.

 

¿Sabes cuál era el trabajo de Eliseo? Lavarle las manos a Elías. 2 Reyes 3:11  Es, pero él va a ser el profeta en tu lugar. Sí, sí, pero que aprenda a servir primero. Es, pero él dijo. Sí, sí pero tiene que someterse a la autoridad.  Antes de que Eliseo pudiera alcanzar la promoción que estaba buscando, tuvo que hacer algo: Someterse a la autoridad de alguien más. Y eso lo puedes pasar a cualquier parte de tu vida.

 

2 Reyes 2:14, todo el capítulo 2 está hablando de que Elías se va, y le dice a Eliseo: déjame. Y Eliseo le dice: No te voy a dejar. Y se acuerdan de esa historia, ¿quiero recibir doble porción del Espíritu que tú tienes? Y Elías le dice: ah, no pues sí está difícil. Y le dijo: si tú puedes verme cuando me vaya, se te va a dar como has pedido. Y ahí andaban, iban a cruzar el Jordán, Elías toma su manto, lo enrolla y le pega a las aguas y se abren. Pasan el Jordán en seco, llegan al otro lado, imagínate tuvo que haber sido esto impresionante.

 

Y viene esta parte, acuérdate que Eliseo venía de un punto en donde lo único que hacía era ser el asistente de Elías. Elías recibía toda la gloria de las cosas que hacía; y Eliseo lo único que recibía es: ah sí, él viene con él. ¿Y qué hace? Le lava las manos. Ah, pues está bien su trabajo. Y están caminando, llegan al otro lado y le dice. Sí tú puedes verme cuando me vaya.

 

Muchas veces quitamos los ojos de la meta porque estamos viviendo momentos sobrenaturales, bajo mucha unción. Y creemos que porque estamos viviendo esos momentos, ya llegamos al punto a donde teníamos que haber llegado. Y cuando van cruzando el Jordán, ¿se acuerdan qué pasa? Carros de fuego, los separa a los dos, y en ese momento se va Elías. Y Eliseo grita: ¡Maestro, los carros!

 

Estoy casi convencido que la mayoría de nosotros hubiera visto los carros y sus ojos habrían estado puestos en los carros de fuego. Elías no se fue en un carro de fuego, Elías se fue en un remolino. Los carros de fuego eran simplemente esta distracción que podía quitarle a Eliseo la vista de Elías y la vista de su destino. Hay muchas veces que estamos caminando en lo que Dios quiere, pero porque estamos viviendo ciertas circunstancias, y nos olvidamos de la imagen grande y empezamos a ver  la imagen pequeña.

 

Eliseo vio los carros, pero seguía viendo ¿a quién? A Elías cuando se iba en el remolino. Porque era a pesar de lo sobrenatural, porque era a pesar de las señales, milagros y prodigios, mis ojos siguen puestos en lo que tienen que estar. Se va Elías en el torbellino y cae una cosa: ¡Su manto!  El manto tiene que ver con dos cosas: con autoridad y con dignidad. Para que Eliseo pudiera fluir en los dones y en las cosas sobrenaturales que él estaba pidiendo, necesitaba algo: La autoridad de Elías.


Era imposible vivir lo que quería vivir si no vivía bajo esa autoridad de Elías. Cuando Eliseo puede tomar el manto hay dos cosas: está viviendo no solo bajo su llamado y la autoridad que Dios le está dando, pero también bajo la autoridad que Dios le dio a Elías. Todos tenemos influencias diferentes y autoridades diferentes, unos más grandes que otros. En el Nuevo Testamento autoridad tiene que ver con influencia; todos vivimos con autoridades diferentes, y para que Eliseo pudiera operar en la magnitud que él quería, necesitaba también la autoridad de Elías, y para poder tenerla necesitaba hacer algo: Quedarse cerca de Elías y estar bajos u autoridad.

 

Eliseo no solo caminó en lo que le habían dado, sino también en lo que le habían dado a Elías. Esa es una de las ventajas de estar bajo la autoridad de alguien, que cuando llega tu promoción no solo tienes la tuya sino operas también en la de ellos. Peor necesitas estar sometido a alguien.

 

2.- Estar bajo autoridad te permite operar en lugares y cosas que tú no podrías operar por ti mismo.

 

Estar bajo autoridad te permite operar y hacer ciertas cosas que tú no podrías hacer bajo tu propia autoridad. Y esto se ve así:

 

Mateo 10:1 Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia. Y Jesús llamó a los doce y les dio autoridad sobre todo espíritu inmundo.

 

Mateo 28:18  Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Jesús les dijo: Toda autoridad me es dada en el cielo y en la tierra, así que, y les manda a  hacer cosas.

 

Lucas 10:17  Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre.

 

Entonces, llegan los setenta y le dicen: Maestro ¡no manches! Porque estos eran chilangos, la migración, no había muros. Maestro, los demonios se nos sujetan en tu nombre. ¡Wow! Y Jesús inmediatamente vuelve a cambiar el corazón hacia si están sometidos o no. Pero lo que le dicen tiene bastante sentido. No le dicen: ah, ya se nos sujetan los demonios. Es: en tu nombre, incluso los demonios nos hacen caso. ¡Wow!

 

Los discípulos no estaban operando bajo su autoridad, estaban operando bajo la autoridad de Jesús. Por eso en Mateo 10 cuando los manda les da autoridad, porque tenían que ir con el gafete de: vengo en el nombre de… Y lo que estoy haciendo me permite, y lo que voy a hacer estoy permitido hacerlo porque tengo los privilegios para hacerlo. Por eso cuando tú estás bajo autoridad, operas también y tienes influencia en lugares que tú solo no podrías.

 

Si tú tienes influencia del uno al tres, siempre vas a tener influencia hasta el tres, no vas a tener influencia hasta el cinco. Pero ¿qué pasa cuando te juntas con alguien y te sometes a alguien que su influencia es hasta el siete? Ya no solo es tu tres, ya estás permitido operar hasta el siete, ¿por qué? Porque él te dio permiso porque estás bajo su autoridad. Así funciona el reino de los cielos.

 

Cuando vamos de misiones es súper simpático a veces, por lo general todo mundo nos tira mala onda, y la gente no entiende ¿por qué se van hasta allá?  Te lo voy a explicar: es muy fácil, a todos se nos dan autoridades diferentes, voy a usar el ejemplo de René. René tiene autoridad en lugares donde yo no tengo, por ejemplo en la Sierra; y René tiene influencia en el mundo espiritual que yo no tengo. Sería tonto yo irme a parar a un lugar así si él no está conmigo, porque yo no tengo el permiso de hacerlo.

 

A mí me dieron autoridad en lugares que, cuando estoy ahí funciono mejor. Es: ¿por qué se van si la iglesia es tan pobre? 1.- La iglesia no nos paga, cada quien lo paga. 2.- Lo dice la Biblia; cualquier cosa reclámale al que la escribió, quiero ver que lo hagan y me invitan para estar atrás viendo. Si tú lees las cartas de Pablo, las cartas de Pedro, la carta de Santiago, Apocalipsis; Apocalipsis empieza con siete iglesias, Juan tenía autoridad sobre esas iglesias, Pedro no, por eso la carta no viene de Pedro.

 

¿Por qué Pablo habla a la iglesia de Corintios, a la iglesia que está en Roma, a la iglesia en Éfeso? Porque era donde su autoridad estaba. ¿Por qué Timoteo pudo y se quedó al frente de una iglesia? Porque Pablo lo mandó. Timoteo se sometió a Pablo de una manera que Pablo hizo que Timoteo operara bajo su autoridad.

 

Cuando nosotros operamos fuera de la autoridad, no es que estemos pecando pero no es sabio lo que estamos haciendo. Te voy a poner un ejemplo, Hechos 19, ¿se acuerdan de esa historia?  Es la única vez que la Biblia ocupa exorcismo, la iglesia católica debería cambiar el término, tal vez por eso no les salen, igual y solo es el nombre. Dice que estaba un brother y estaba haciendo exorcismos, y en eso llega con un endemoniado y le dice: vete en el nombre de Jesús del que predica Pablo. Y el demonio le dice: sé quién es Jesús, he escuchado de Pablo, ¿y tú qué?

 

Se han dado cuenta que es la única vez que un demonio responde de esa manera. A los apóstoles no les pasó, les faltó fe para sacar a uno, pero no les pasó eso, el demonio respetó su autoridad ¿por qué? Porque Jesús se las había dado. Los hijos de Esceva estaban operando fuera de su autoridad. ¿Está mal que alguien eche fuera demonios? No. Pero él no tenía la autoridad en el espíritu para hacerlo.

 

1 Corintios 1:1 Pablo, llamado a ser apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Sóstenes.

 

¿A quién es llamado a ser apóstol? A los gentiles. Pablo la mayor parte de sus problemas la tuvo con los judíos cuando intentaba predicarles a los judíos. ¿Por qué? ¿Es malo predicar el Evangelio? No, pero a Pable le dijeron: ve a los gentiles no a los judíos.  ¿Y qué hizo Pablo? Pues voy a los dos. ¿Quién lo mandó a la cárcel? Los judíos. ¿Quién lo apedreaba? Los judíos. ¿Por qué? Porque estaba operando fuera de su autoridad, porque no le habían dado permiso ni privilegios para hacerlo. Ah, pero  ¿qué hizo?

 

Tal vez hay muchas cosas en tu vida que tú estás haciendo bien, que no son pecado, pero que no te están saliendo bien, ¿por qué? Porque no estás operando bajo autoridad, y necesitas operar bajo autoridad para que haya bendición en lo que haces.

 

Todos los hijos de Esceva operaban fuera de la autoridad. ¿Sabes cómo se llama estar fuera de autoridad? Estar en rebeldía. Tal vez tu corazón no está en: ah sí voy a ser rebelde. Pero cuando no te sometes a la autoridad y operas como tú quieres, estás en rebeldía aunque tengas la mejor disposición del mundo.

 

1 Samuel dice que la rebeldía es como la hechicería. Y el griego para la hechicería tiene que ver con rodear el camino. El problema de la hechicería además de los demonios involucrados, es que por lo general se hace para que tú no tengas que ir por el proceso que tienes que ir, y la palabra en griego tiene que ver con eso.

 

Es, tú estás en un punto y en lugar de ir derecho hacia el otro punto, lo quieres rodear para evitarte todo lo demás. Sales de la autoridad para llegar al punto que tú quieres. Qué tal eh. Cuando nosotros estamos dentro de la autoridad de alguien, estamos habilitados para hacer más de lo que nosotros solos pudiéramos hacer.  Y el último punto y es el que más me gusta, y éste tiene que ver con autoridad y promoción. 

 

3.- La promoción más grande que vas a encontrar en el reino de los cielos tiene que ver con relación.

 

Te voy a decir porqué. Juan 15:15 Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.

 

La promoción más grande en el reino de los cielos tiene que ver con tu relación con Dios. ¿Por qué? Porque para estar bajo autoridad se requiere cercanía, y no solo es lo que tú hagas sino la posición de tu corazón. ¿Alguna vez les dijeron: rápido y de buen modo? Cómo me daba coraje que me dijeran eso, era: si yo quiero ir a la tienda enojado, qué.  Y me iba enojado. O sea, todavía que me están mandando ¿debo de ir feliz? No, hay que ser tonto.

 

En el reino de los cielos no solo es el voy a obedecer, sino con qué corazón estás obedeciendo. Y cuando tú estás obedeciendo y estás bajo autoridad con el corazón correcto, eso requiere estar cerca de la persona con la que estás bajo autoridad, pero también estar cerca de Dios en este caso. Porque cercanía tiene que ver con intimidad en el reino de los cielos. En el reino de los cielos eres cercano para volverte íntimo, si no, no tiene sentido. 

 

En la religión no, en la religión no importa qué cerca estés, importa cómo actúas, importa lo que haces. Pero en el reino de los cielos, donde está tu corazón ahí está tu tesoro, y eso importa demasiado. En donde está tu corazón a la hora de someterte importa, porque no es lo mismo decir: ah sí, haz lo que quieras. A decir: sí, y lo voy a hacer bien.

 

Hace unas semanas estaba lidiando con algo así, y fui bastante grosero, irrespetuoso con mi pastor, que también es mi papá. Les digo que no soy conocido en el reino de los cielos por ser muy brillante. Y yo no estaba de acuerdo con algo, y tuve la actitud incorrecta hacia ese algo. Y después de hablar con Simon, para los que no saben Simon es mi mentor y en la escala está: mi papá, Simon. Simon me considera un hijo espiritual, entonces si alguien me va a decir cómo hacer las cosas, también es él.

 

Entonces llegué ahí y le dije: es que no estoy de acuerdo. ¿Y saben qué me dijo? Lo que tienes que hacer es someterte a tu autoridad. Dije: sabía que me iba a decir eso. Dije: sí, ya sé.  Hablamos, colgué, lo digerí unos dos días más. Y un día llegué y le dije a mi papá: Perdón porque mi actitud no fue la correcta. Perdón por como actué y el lugar en el que te puse. Y quiero decirte que la decisión que tomes yo la voy a respetar y no voy a estar haciendo problemas.

 

Pude haberme quedado refunfuñando, y que cualquier cosa que él dijera yo hacerlo pero con el corazón incorrecto. Pero se trata de dónde está tu corazón. Y cuando tu corazón está en el lugar correcto, cuando estás bajo autoridad, tu corazón está cerca de la persona a la cual estás bajo su autoridad, pero también de Dios.

 

¿Por qué digo que la última y que la promoción más grande es la promoción? Jesús les dice: hasta este punto habían sido esclavos, todo esto que hemos caminado ha sido como esclavos. Pero de aquí en adelante los voy a llamar amigos. Y es curioso cómo lo dice, porque los promueve de esclavos a amigos. Y no solo eso, la amistad trae revelación, porque Jesús termina diciendo: Porque ahora van a saber lo que yo hago.

 

A un esclavo le mandas hacer cosas y las hace, pero a un amigo te puedes sentar con él y le puedes decir qué hay en tu corazón y el por qué tiene que hacer eso. No quiere decir que no vaya a recibir órdenes, no quiere decir que no tiene que hacer cosas; quiere decir algo: que va a conocer el corazón detrás de eso. Estar bajo autoridad requiere estar cerca, y estar cerca tiene que ver con intimidad, y la intimidad desarrolla relación, y la relación te trae revelación.

 

Cuando tú estás en un punto sometido a la autoridad, te estás poniendo en un lugar en donde el Señor te puede promover, en donde tú operas en lugares donde no podrías operar por ti mismo, pero también te estás poniendo en un lugar en donde puedes conocer el corazón detrás de la persona. Puedes conocer el corazón detrás de Dios. Y eso es lo que realmente importa, y es imposible conocerlo si tú no estás sometido a alguien, si tu corazón no está puesto en el lugar correcto, por eso es tan importante la autoridad.

 

El cielo y el reino de los cielos funcionan por autoridades, por niveles de influencia. Y esto funciona en tú someterte a uno con el corazón correcto. Cuando te sometes a los que están así contigo, es para que los cuides. Cuando te sometes a los que están sobre ti, te pones en un lugar para ser promovido, te pones en un lugar para operar fuera de tus límites y operar en los límites de ellos que son más; y al final te pones en un lugar para saber más.

 

Nuestro camino como cristianos se trata de conocer más a Jesús, no se trata de ser perfectos. Jesús dice en Juan 17, porque la vida eterna es conocer a Dios y conocerme a mí. Nosotros vemos la vida eterna como ir a un lugar, pero Jesús dice: la vida eterna es conocerme a mí.  Piensa en dónde está tu corazón ahora, piensa tal vez qué cosas no se te han dado porque has estado fuera de autoridad.

 

Se han dado cuenta que el que fue promovido para cruzar a la gente del Jordán, no fue un hijo de Moisés; fue el que estaba más cerca, el que se sometió más a la autoridad de Moisés, el que esperó pacientemente, el único que cuando Moisés entró a la oscuridad de Dios, él se quedó afuera cuarenta días esperándolo. La Biblia no habla de él, pero por someterse a Moisés se ganó lo que tenía que ver. Tú no te tienes que ganar el amor de Dios, el amor de Dios ya está. No tienes que hacer nada para ganártelo, no tienes que hacer nada para ser llamado hijos, pero la amistad con Dios se desarrolla.

 

Lucas 2:51 Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.

 

Sabiduría tiene que ver con el conocimiento. Estatura con madurez. Y gracia es con la influencia del Espíritu sobre él. Es imposible crecer en gracia si no estás sometido a las autoridades, si no estás sometido a Dios. Señor, es que yo quiero ver muchas cosas. Sí, y está padre, pero no solo se trata de los milagros, señales y prodigios, se trata de conocer a Jesús y se trata de ser como Jesús.

 

Porque este hombre 100% Dios, y 100% Hombre, me enseñó que todo lo que yo quiera lo puedo hacer a través de él. Y él me enseñó cómo vivir porque él lo hizo. Corintios dice: el dejó todo y se sometió a  la autoridad del Padre, por eso el Padre lo sometió todo a él.  No es porque Jesús haya dicho: soy Dios. Es porque el Padre vio que se sometió todo, en el cielo y en la tierra fue sometido a él,

 

Estoy seguro que con cada uno de ustedes Dios tiene algo, me puedes decir: No. Pero, no sé si creerte a ti o creerle a la Biblia. Ya sabes por quién voy a votar. Y Efesios dice que de acuerdo al donde Jesús unos fueron apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros. Pero toda la iglesia funciona así. Tú me puedes decir: no es que yo no. Es la que Biblia dice lo contrario. Y para que tú puedas vivir eso necesitas hacer algo: Empezar a someterte a tus autoridades, empezar a someterte en todo aunque no te guste.

 

No tiene ningún problema someterte a la autoridad cuando estás totalmente de acuerdo con ella. El problema está cuando no estás de acuerdo, ahí es donde duele. Ahí es cuando dices: Es verde. Y te dicen: es azul. Es verde. No, azul. Bueno, azul. En ese momento cuando tú quieres decir: es verde, me voy porque es verde. No, es de: Es azul, me quedo. Dios tiene cosas para ti, pero para que tú puedas alcanzarlas tienes que desarrollar lo que tienes.

 

Todos los que estamos aquí tenemos autoridad sobre cosas, sobre gente, tal vez es tu familia, ponte debajo de ellos para que ellos alcancen a ser lo que Jesús los pensó desde el principio. La autoridad no se trata de ser el mayor sino de estar bajo la influencia de alguien más. Y Jesús fue la persona que estuvo, y en todo este mundo no hay nadie que haya estado bajo la influencia del Espíritu Santo tan fuerte como Jesús estuvo, y no lo hizo como Dios sino que lo hizo como hombre.

 

Así que simplemente guarda eso en tu corazón y ve hacia dónde vas, y qué es lo que quieres; y puedes ponerlo en la iglesia, en tu familia, en tu trabajo. Nosotros no salimos de la iglesia y ya, somos otras personas. ¡No! El punto es vivir allá como Jesús vivía allá. Así que intenta someterte siempre a tus autoridades, hónralos, bendícelos, cuida a tus hermanos. Estoy seguro que el Señor te va a promover en menos tiempo de lo que tú esperas.

 

Padre, gracias porque eres bueno, gracias porque nunca nos abandonas, gracias porque nunca nos dejas. Jesús, enséñanos a vernos más como tú porque es lo que queremos, vernos más como tú. Queremos menguar nosotros para que tú crezcas en nosotros. Gracias por siempre ser fiel, y gracias por amarnos de la manera que nos amas, en el nombre de Jesús, amén.

 

Dios los bendiga