INSTITUTO LEVANTARÉ, A.R.

 

TRANSFORMA CIUDADES

 

Darren Curran

Pastor Meath Christian Centre

Navan, Co. Meath, Irlanda

 

 

 

Quiero compartir algo que el Señor puso en mi corazón desde que yo llegué a México. Cuando yo entré a México lo sentí pero lo volví a sentir hace unos momentos; tal vez tú te estés preguntando cómo un tipo de Irlanda vino a México. Jess vino con un grupo de Cristo para las Naciones hace 3 años, y él era parte del equipo. Vinieron a mi iglesia y él y yo nos hicimos amigos, y establecimos una buena relación durante los años.

 

Yo sentí en mi espíritu que la conexión que Jess y yo tenemos iba a ser una relación que iba a durar, iba a ser una relación que era significante. Yo estaba pastoreando la iglesia cuando él vino y él y yo discutimos, y hemos estado hablando de yo traer un equipo a la Ciudad de México y él llevar a un equipo a Irlanda. Así que si tú hablas inglés, un buen inglés, eres bienvenido en Irlanda.

 

Ha sido muy bueno conocer a sus pastores y a su familia, el otro día en la mañana durante el desayuno tuve la oportunidad de hablar con su pastor, y escuchar parte de la historia de cómos se levantó esta iglesia. Y lo que amo de lo que él me contó es que él es un hombre de convicciones, él sigue al Espíritu.

 

Otras personas le dijeron que no lo hiciera, pero él sabía que escuchar al Señor era más importante. Y lo que ustedes tienen hoy es el resultado de sus convicciones. Y me encantó lo que él habló antes de que él me llamara, es importante que la iglesia soporte y esté detrás de la visión. Es un cuerpo, es una familia, y la familia se necesitan los unos de los otros. Así que voy a dejar eso en ti y no voy a dejar nada más sobre eso.

 

Cuando Jess me recogió en el Aeropuerto y manejábamos hacia la ciudad, yo le pregunté al Señor ¿qué quería decirle a México? Y mientras he viajado he preguntado la misma pregunta, y lo que sentí que el Señor estaba diciendo a mi espíritu, sentí como había una emoción que se levantaba y surgía de mi ser. Había una expectación en el Espíritu, como si algo estuviera a punto de pasar. Es como si algo estuviera a punto de explotar, y lo que yo sentí que el Señor estaba diciendo es que las cosas están listas para que haya un mover en México, y que algo grande pase en México.´

 

 Y el día después estaba hablando con Maru, y estaba compartiendo lo que yo acabo de compartir; y empecé a pensar de la tragedia que ustedes vivieron recientemente con los terremotos, y hablando naturalmente, eso pasa cuando una placa choca con otra y eso afecta a la atmósfera, y se necesita aliviar la tensión. Y eso es lo que yo sentí que el Señor quería hacer, está a punto de liberar algo en el Espíritu. Y eso es muy bueno, pero la pregunta es esta ¿la iglesia va a estar lista? Porque nosotros oramos, oramos, oramos para que haya avivamiento, para que Dios se mueva, y cuando eso pasa estamos como de huh, no sabemos qué hacer.

 

He tenido una frase los últimos días en mi mente, “Transformar Ciudades”. Dentro de cada creyente hay un deseo de tener un impacto de que sea visible y que dure. Este deseo fue puesto en nosotros cuando nosotros venimos a Cristo. Cuando tú te convertiste en un seguidor de Jesús, cuando el poder de Dios vino sobre ti, empezó este deseo dentro de nosotros. Al tener su poder que no solamente funcione dentro de nosotros pero a través de nosotros ¿estás de acuerdo con eso?

 

En Mateo 28 Jesús dijo: Toda autoridad me fue dada en el cielo y en la tierra, para ir a todo el mundo, para hacer discípulos a todas las naciones. Bautícenlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; y enséñenles lo que yo les he enseñado.

 

¿Qué es lo que Jesús estaba diciendo realmente? Primero Jesús estaba diciendo: toda autoridad. La iglesia en general hablamos de poder y hablamos de autoridad, pero no estoy muy convencido si lo creemos o no. ¿De verdad vivimos como alguien que vive sabiendo que tiene autoridad? Escucho muchos cristianos hablar del poder del demonio, el demonio si tiene poder pero no tiene autoridad. La única autoridad que él tiene es la autoridad que tú el das.


Cuando nosotros llegamos a este acuerdo, cuando nosotros estamos en un acuerdo con lo que el demonio dice, él está ganando. Pero Jesús dice: toda autoridad en el cielo y en la tierra me ha sido dada, y yo te la doy a ti. ¿Tú vives como un cristiano que tiene autoridad? ¿Podemos ser honestos? Hay veces que lo hacemos, hay veces que no.  Entonces, ¿cómo nosotros discipulamos naciones?

 

Lo que Jesús nos está pidiendo que hagamos es que nosotros transformemos las ciudades, es que transformemos una comunidad, es que transformemos el lugar donde trabajamos, que transformemos el colegio, la Universidad, que transformemos una casa. E ir a todo el mundo y hacer discípulos a las naciones.


Pero ¿cómos e transforman los lugares? El apóstol Pablo dice en Romanos 12, no te conformes al poder de este mundo, pero sé transformado por la renovación de tu mente.  En Efesios 4, Pablo dice la misma cosa. Dice: Tú no vivas como los gentiles viven, pero vive por la renovación del espíritu de tu mente.

 

Los cristianos que viven con una mente renovada son esos que pueden transformar ciudades, son esos que pueden hacer discípulos a las naciones, ¿por qué? Porque ellos viven sabiendo que tienen toda autoridad.  Para mí una de las claves para la transformación, para una persona que está peleando o está intentando que su mente sea renovada, es vivir en un estilo de vida profético, y te voy a explicar por qué.

 

Jesús dijo en el evangelio de Juan, que él y el Padre son uno. Él ve lo que el Padre ve; él dice lo que el Padre dice. Y él hace lo que el Padre hace. ¿Cuántos saben que estamos viviendo en un mundo que está roto, que está caído? ¿Cuántos saben que este mundo necesita a Jesús? ¿Cuántos de nosotros sabemos que Jesús es la respuesta a los problemas? ¡Amén! Nosotros vivimos como la iglesia, nosotros como la iglesia tenemos la responsabilidad de sanar esos corazones, de sanar eso que está roto en ellos. ¿Cómo sucede eso? Con un estilo de vida profético.

 

En Juan 4, Jesús se encuentra con esta mujer en el pozo. Y una de las cosas que me encanta sobre Jesús es que él rompe todo protocolo social, cualquier barrera religiosa él la rompe, y él hace lo que el Padre está diciendo. Y tiene este encuentro con la mujer, y él empieza a hacerle preguntas sobre su vida; nosotros sabemos que Jesús lo sabe todo pero, él se involucra en una conversación con ella, y él le dice que vaya y le diga a su esposo, pero Jesús sabe que ha tenido 5.

 

Jesús llama la atención y señala lo que estaba roto en ella, y él habla proféticamente a su vida, él habla identidad a esa mujer y le dice quién es ella. Jesús le recuerda y le dice que ella no es definida por su pasado. ¿Por qué esa mujer había ido al pozo? Había ido para llenar una vasija con agua, ¿y qué es lo que resultó? Cuando Jesús habló proféticamente en la vida de esa mujer cambió su propósito, ella vino por agua natural pero recibió el espíritu de vida, el agua de vida. Y una palabra profética dentro de su vida cambió el curso de su día.

 

¿Cuál fue el efecto? La mujer corre de regreso a su comunidad, y ella le dice a la gente: vengan y vean a este hombre, él es el Cristo, él me dijo todo o que yo he hecho. Y la comunidad corrió a  Jesús, ¿y qué es lo que dicen las Escrituras? No solo por el testimonio de la mujer pero ellos tuvieron su propio encuentro con Jesús,  todos creyeron. La comunidad fue transformada. Jesús dice: vayan a todo el mundo y discipulen naciones.

 

Un encuentro de Jesús con esa mujer hizo que esa mujer transformara su comunidad. ¿Cuándo fue la última vez que tú tuviste un encuentro con Jesús? ¿Cuándo fue la última vez que tú le contaste a alguien tu testimonio? Y no me refiero a alguien en la iglesia. Toda autoridad en el cielo y en la tierra, mira, si no vivimos con una mente renovada, nosotros vamos a vivir creyendo que ser uno con Dios es algo que tenemos que alcanzar, en lugar de estar viviendo con el conocimiento y sabiendo que nosotros ya lo somos, su Espíritu dentro de nosotros, su Hijo dijo que Jesús y el Padre son uno.


Si tú estás en Cristo y yo estoy en Cristo, eso también nos hace uno con el Padre, somos uno con el Padre, pero aun así nosotros no vivimos como si fuéramos uno con Él. ¿Podemos ser realistas y podemos volvernos reales en esta hora? Nosotros no vivimos así.  Jesús le dice a Pedro: yo te doy las llaves del reino, te estoy dando las llaves para abrir las puertas. Y lo que Jesús estaba haciendo proféticamente, es la voz profética es el eco de lo que el Padre está diciendo.

 

Jesús en la última cena, está con los discípulos, están cenando y Jesús hace esta gran declaración, y dice: uno de ustedes me va a traicionar. ¿Te imaginas haber estado en esa mesa? ¿Te imaginas la tensión, las preguntas, el preguntar quién era? Es no sabes si es el que está al lado de ti, unos dijeron: voy a ser yo, y si sí, ¿cómo sé? Y si tú lees la historia en Juan, Juan es el que está al lado de Jesús. ¿Cuál es la posición de Juan? Juan tiene su oído en el corazón de Jesús.

 

Yo amo esa historia, te puedes imaginar esto: te puedes imaginar a Pedro diciéndole a Juan: Tú investiga quién es, tú estás al lado de él, tú sabes. Entonces Juan se acerca con su oído ahí en el corazón de Jesús, y Jesús le dice: ése que moja su pan conmigo es el que me va a traicionar. ¡Qué imagen tan maravillosa de lo profético!  Juan, el discípulo Juan tiene su oído en el corazón de Dios. Y como resultado, los secretos del cielo son revelados a él.

 

Iglesia, vamos a hacer eso hoy, vamos a preguntarnos eso, ¿tu oído está cerca del corazón de Dios? Porque Dios quiere hacer cosas en México, hay cosas que Dios quiere hacer y las cosas ya están listas, pero a menos que la iglesia tenga su oído cerca del corazón de Dios; nosotros no tenemos nada que traerle a un mundo que está roto. La gente afuera necesita la revelación auténtica de quién es Dios. Ellos no quieren este traje de cristianismo, ellos ya lo tuvieron, ya lo experimentaron, y están cansado de eso, yo estoy cansado de eso.

 

Me encanta la palabra profética que Maru tuvo, y Rebeca estaba traduciendo para mí, y yo le estaba diciendo: Maru está predicando mi mensaje. Ya te lo dije, dentro de ti hay un deseo de tener un impacto, de hacer un impacto, hacer algo que dure. Pero hay algo importante que necesita pasar dentro de nosotros para que ese impacto dure.

 

Mateo 13:1-6 Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar. 2Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa. 3Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar. 4Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. 5Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; 6pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.

 

Quiero detenerme aquí por un momento, ellos no tenían raíces y se iban a secar. ¿Cuántos creen que estamos viviendo los últimos días? La Escritura nos dice que en los últimos días muchos se irán, la gran apostasía, muchos le van a dar la espalda a Jesús, muchos le van a dar la espalada a su Iglesia, a su fe; aquí está la razón por qué. Porque si ellos no tienen raíces, ellos se secan. ¿Sabes que ese deseo que hay dentro de ti, esa no es tu idea, es la idea de Dios, es el plan de Dios para ti?

 

Juan 15:5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

 

Versículo 16 No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca.

 

Si tú eres un seguidor de Jesús entonces, tu llamado y tu destino es ser fructífero,  es llevar fruto. Te voy a hacer una pregunta, ¿cuántos de nosotros sabemos que el fruto no es un montón de actividades y de cosas religiosas, venir a la iglesia, leer tu Biblia, obedecer los 10 Mandamientos, o tal vez predicar el Evangelio? Todas esas cosas son buenas, no deben detenerlas ¿verdad pastor?

 

No debes detenerlas, no debes pararlas. Pero el fruto del que Jesús enseña significa que cuando la gente pruebe tu vida, ellos prueben a Jesús a través de ti, que tú sepas a Jesús, tú sabes a Jesús. Tu vida sabe a Jesús. 

 

Hace muchos años cuando era pastor de jóvenes, nos juntamos con otro grupo de jóvenes de otra iglesia, se formaron nuevas amistades, y empezó una buena relación con el otro grupo. Pero en particular había una mujer del otro grupo de jóvenes que le preguntaba a estos jóvenes o les decía a estos jóvenes cuando ellos hacían algo que era muy cristiano, la pregunta que ella hacía, ella decía cuando ellos hacían algo raro era: ¿eso lo haría Jesús, eso se ve como Cristo?

 

Y se empezó a volver un chiste todo el fin de semana, nos reíamos con eso. Pero la implicación de esa frase es profunda, ¿lo que nosotros hacemos o decimos es como Cristo? Es lo mismo con mi vida, ¿mi vida sabe como sabe Jesús? ¿Tu vida sabe a lo que sabe Jesús? Nosotros leemos en Juan, que fuiste escogido y llamado para llevar fruto, pero fuiste escogido para llevar aún más fruto. No simplemente fruto, pero fruto que dure.

 

Y hay diferencia entre algún fruto y mucho fruto. El plan de Dios para tu vida no es un plan conservador, Él no está satisfecho con resultados mínimos, Él espera ver muchísimo más; y tú también deberías esperar eso. Te voy a hacer otra pregunta, ¿cuánto tú crees que puedas conocer a Jesús y volverte como él? Piensa en eso, ¿cuánto crees que te puedas ver tú como él? ¿Cuánto crees que tú le puedas mostrar al mundo lo que él es?

 

Porque lo que nosotros respondamos a esa pregunta, dice mucho de cómo nosotros vivimos nuestra vida cristiana. Porque si yo vivo creyendo que ya no lo puedo conocer más de lo que ya lo conozco, y que es la responsabilidad de alguien más hacer eso, entonces estoy viviendo en una mentira.

 

Dios no está buscando un cambio múltiple o Él no está buscando un cambio en el año, o en la década; estás haciendo las cosas a las que Él te llamó, estás haciendo siguiendo su llamado en tu vida, Él está buscando un impacto en toda tu vida, un impacto en tu generación, y un impacto eterno. Éste es el llamado que está en tu vida, si tú eres un cristiano hoy esto es lo que estás llamado a hacer, para vivir en un impacto y vivir en ese impacto que resuene por la eternidad, pero lo estamos haciendo. Podemos decir amén, pero estamos viviendo cuando decimos amén también. 

 

Llevar fruto es lo que tienes que hacer en tu vida, y lo último, este fruto que dure en tu vida y en el resto del Cuerpo de Cristo, es la llave para que las ciudades sean impactadas, para que haya un cambio en la cultura y una transformación en las naciones. Ya te mencioné que debemos vivir con una mente renovada, porque una persona con la mente renovada ve desde una perspectiva diferente. Mira al mundo con lentes diferentes.


Hace como dos años o algo así, estaba en la casa y mi familia estaba cenando. Y en nuestra familia todos tienden a sentarse en la misma silla en la cena. Y una tarde yo me senté en una silla diferente y la única razón por la que me senté en otra silla es porque mi hermano se había sentado en mi silla. Pero Dios me enseñó algo: estaba tan acostumbrado a sentarme en la misma silla y mi punto de vista, mi perspectiva era mi padre.

 

Pero cuando yo me senté en la otra silla, el Señor tocó mi espíritu y me mostró algo: que yo tenía a la misma gente en la mesa, estaba viendo las mismas caras, pero algo era diferente: lo veía desde un lado diferente. Veía a la misma gente desde una perspectiva diferente.

 

Una persona con la mente renovada vive con una nueva perspectiva. Una persona con la mente renovada ve las cosas como Dios las ve. Una persona con la mente renovada sabe y vive sabiendo que su relación con Dios es lo más importante. Un cristiano con una mente renovada ve esa raíz, sabe que la raíz viene antes que el fruto. Ahora, parece que te voy a dar una contradicción totalmente opuesta a lo que acabo de decir, tú estás llamado a no hacer nada.

 

Estás llamado a no hacer nada, ¿sabes cuál es la cosa más importante en tu vida? Tu conexión con Dios. Porque cuando tu conexión con él está bien, la transformación, el discipulado, el cambio en la cultura pasa naturalmente. Hace calor en México, no estoy acostumbrado a esto.

 

Mateo 13:6  Pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.

 

Les pasa como me está pasando a mí en este momento, Peo cuando el sol salió, se secaron, está hablando de las raíces. Cuando lo caliente del día está sobre ti, ¿cómo respondes? Nuestro hermano compartió su testimonio de lo difícil que fue concebir; y muchos en este lugar tenemos y hemos vivido circunstancias diferentes y cosas difíciles. Y tal vez el calor está sobre ti en este momento, pero te vas a secar.

 

Ya te pregunté, yo no tengo la más mínima idea sobre jardinería, me gusta ver a las flores y a las plantas, a Jess sí le gustan las flores. Una historia graciosa, en un viaje él y yo estábamos en España, y estábamos caminando por Tarifa, y Jess cruzó y había una montaña y unas flores hermosas, y árboles, y Jess se paró y empezó a tomar fotos de las flores y se emocionó tanto. Y yo estaba así como de pero solo son flores.

 

Pero Jess me enseñó una lección de ver la belleza en algo que yo no había visto, pero yo no sé por qué le gustan a él las flores. Pero lo que tuve que hacer y aprender fue aprender el ciclo de una planta que da fruto. ¿Cuántos saben que cuando tú plantas algo el fruto es lo último? El ciclo empieza con una semilla plantada en la tierra, cuando se riega la semilla, la semilla se rompe y eso empieza a crear raíces. Su sistema de raíces va a empezar a crecer, hasta que la raíz crece y después va hacia arriba.

 

Los dos, la raíz y la planta van a seguir creciendo hasta que la planta es lo suficientemente fuerte y madura para tener un fruto que sea significante. Se requiere para que la planta sobreviva se requiere que la planta de fruto, y se requiere más espacio en las raíces del espacio que la planta tiene hacia afuera, la planta es más grande hacia abajo que hacia arriba.

 

En California hay un lugar en la Costa Oeste que se le conoce como la Avenida de los Gigantes. Este es un parque enorme, estos árboles que están en el parque son más grandes de 250 metros de altura, muy grandes. Pero lo más espectacular de estos árboles es que sus raíces van hacia abajo exactamente la misma distancia que hay hacia arriba. Para poder soportar ese crecimiento debe de haber unas raíces fuertes.

 

Pero mira nadie puede ver las raíces, pero es la parte más importante. La gente admira la belleza de las plantas, así como Jess; pero la gente nos enseña del fruto de los árboles, y tú puedes ir caminando y decir: ah ese es un manzano súper bonito, brilla, es hermoso, te invita a que te comas una manzana. Pero nadie quiere hablar de las raíces.

 

En Irlanda tenemos algo que nosotros llamamos “Las Señoritas rosas”. No son mujeres, son manzanas. Estas manzanas son hermosas, son crujientes, son dulces, y cuando las muerdes crujen y son riquísimas en tu boca. Y cuando yo me estoy comiendo la manzana no estoy pensando: Ah esta debe tener raíces hermosas, no. Estoy disfrutando el sabor de la manzana, lo dulce que está. Pero si no hubiera sido por las raíces fuertes, yo no habría tenido el beneficio de ese fruto hermoso y riquísimo.

 

Y es exactamente lo mismo en nuestro camino con el Señor, para que tú lleves fruto que dure, para que haya un fruto, para que tú des fruto que tenga un impacto de por vida, para que tú des un fruto que transforme una ciudad, tú sistema de raíces debe de ser muchísimo más profundo. Porque es la fuerza que se cultiva en ese lugar, que le permite a la planta llevar fruto temporada tras temporada. El fruto que tú produces va a beneficiar a otros, pero son las raíces que tú cultivas las que mantienen el fruto que tú das.

 

Te quiero dar una palabra que el Señor me dio y creo que es para alguien hoy o tal vez para muchos. Muchos de ustedes están esperando que las promesas de Dios se cumplan en su vida, que pasen. Pero ÉL está formando tus raíces para que tú puedas llevar lo que Él habló sobre ti. La falta de fruto en esa promesa no es una promesa olvidada, no es un retraso; es una temporada de preparación par que tú puedas mantener todo lo que se ha hablado sobre ti.

 

Lucas 8:11,  Jesús dijo:   Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios. Mira, el Señor empieza nuestras raíces con esa Semilla en nuestro corazón. Tu mundo interno, tu corazón es tu punto de conexión con Él, ÉL quiere desarrollar tu corazón para tener una conexión de corazón a corazón contigo. Hasta el punto que tú seas llamado y estés totalmente unido a Él. Para que tú puedas llevar este fruto abundante y que dure. Dios necesita hacernos más grandes por dentro de lo que somos por afuera, eso es lo más importante.

 

Edward M. Bounds que es el autor de “El Poder a través de la Oración”, él dice esto: El hombre de Dios se hace en un clóset, su vida y lo profundo de sus convicciones nacieron en la comunión secreta con Dios. Hay dos llaves, dos claves para las raíces: Mateo 13:18. Hay dos aspectos importantes para las raíces, Jesús está explicando la parábola del sembrador y dice:

 

Mateo 13:18-19 Oíd, pues, vosotros la parábola del sembrador: 19Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón.

 

El primer punto o clave para desarrollar un sistema de raíces, es que nosotros entendamos lo que Dios está diciendo. Esos que escuchan la Palabra del reino y no la entienden; el entendimiento es clave. Creo que el autor de Proverbios dice: Debemos de poner nuestro corazón para entender.  Entender lo que Dios está diciendo, entender la temporada en la que estás es súper importante.

 

La segunda clave para las raíces, el versículo 23 Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, así que tenemos entendimiento y la importancia de un suelo, una tierra buena. ¿Y qué dice Jesús del resultado? Y da fruto; ése lleva fruto, y produce a ciento, otro a sesenta, y otro a treinta por uno.  El fruto que dura.

 

Lo que leemos en las Escrituras, leemos de muchos personajes que han tenido un impacto duradero, José, Moisés, Jesús, David. Sabemos la historia de David, no tenemos el tiempo para verla toda pero vamos a ver algo de David. Sabemos la historia, Dios había rechazado a Saúl como rey de Israel, y Él le dice al profeta Samuel: te voy a dar a un nuevo rey.

 

Y va con Isaí y sus hijos, y le dice que traiga a todos sus hijos. Y ellos empiezan a venir de uno en uno. El más fuerte, el más guapo, pero no era el escogido, y pasan todos y Samuel pregunta y dice, ¿hay alguien más o ya los vi a todos? Y ellos mandan traer a David del campo. ¿Te imaginas a David entrando a ese lugar? Probablemente ya había pasado ya toda la mañana y la tarde con las ovejas, tal vez olía horrible, tal vez había tenido un día difícil, y Samuel lo ve y dice: es éste.

 

Y Samuel lo unge con aceite y el Espíritu de Dios viene sobre David en ese momento. ¿David está listo para volverse rey? No. A David lo mandan de regreso a las ovejas. Lo ungieron como rey y lo mandan de regreso al campo con las ovejas. Mira, lo que Dios quería que fuera puesto en David era confianza.

 

Veinte años creando raíces en David, cuando es ungido David tuvo que haber tenido unos 12 ó 13 años, pero pasaron 20 años de Dios creando raíces en David, y después de 20 años en donde Dios estuvo creando raíces en él, él pudo llevar y guiar una nación. Porque David confió en Dios, Dios pudo confiar en David para dirigir a una nación.  Empieza el proceso con David aprendiendo quién era él. David aprendió a ser rey en el campo.

 

¿En dónde estás tú ahora? ¿En qué campo estás ahora? ¿Se ve como tú creíste que se iba a ver? Dios crea raíces de confianza y en cualquier trabajo que tú tengas, tú puedes estar en tu casa criando a tus hijos, puedes estar predicándole a multitudes, pero Dios necesita crear raíces en ti no importa en dónde estés. Tú necesitas posicionarte en el lugar que Dios quiere que estés, si te pierdes oportunidades, si tú te alejaste de Dios, puedes empezar de nuevo, ¿cuántos creen eso? No importa en dónde estés, deja que Dios empiece a cultivar en ti ese sistema de raíces fuerte que Él quiere que tengas.


Dios está más interesado en desarrollarte a ti que en tu visión, y eso es difícil. Personalmente puedo decir que eso es muy difícil, porque han venido muchas visiones y ente hablando y diciéndome lo que Dios quiere y lo que voy a hacer, pero Dios está más interesado en lo que hay en mi corazón, en tu corazón; en lo que pasa en el corazón. Y si no entendemos esto nosotros nos vamos a resistir, nos vamos a frustrar. Y al final vamos a estar tan decepcionados que lo vamos a dejar todo.


Pero si nosotros abrazamos y caminamos en este sistema de raíces que Dios está haciendo en nosotros, adivina qué, no simplemente nos vamos a estar posicionando para un futuro exitoso, pero nosotros vamos a ser triunfadores en el proceso. Entonces, abraza el proceso, no esperes y no te conformes con un éxito a coroto plazo o un momento de popularidad; escoge ser de esos que terminan, y escoge ser de esos que tienen raíces, escoge ser plantado.

 

Quiero que pienses en todo lo que leíste, en la palabra profética que hubo, escuchaste al predicador traer la Palabra. Dios quiere hablarnos hoy, yo me pregunto ¿qué es lo que Dios está diciendo hoy? ¿En qué está Él poniendo su dedo sobre ti, qué está señalando? Esta mañana entré con mi espíritu emocionado de que Dios quiere hacer algo significante el día de hoy. 

 

Y yo sentí que el Señor quería que preguntara esto: ¿qué quieres que haga hoy de nuevo en tu vida? ¿Qué hay en tu corazón que estás anhelando?  ¿Tú crees que Dios lo pueda hacer de nuevo? Tal vez es que encienda la pasión por Él de nuevo. Tal vez es que perdones a alguien. Tal vez es por sanidad en tu cuerpo. Tal vez un derramamiento nuevo del Espíritu Santo, ¿qué quieres que Él haga de nuevo?

 

Dios te bendiga.