INSTITUTO LEVANTARÉ, A.R.

 

DESTINADOS PARA GANAR

 

Jesús Cano

 

 

 

 

Juan 16:33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.

 

Lo que vamos a hablar hoy se llama Destinados para Ganar, pero antes de llegar al punto que necesito hacer, tengo que llevarte a unos puntos anteriores que necesito que entiendas para podamos llegar a ese punto. Entonces ¿pueden hacer esto conmigo? Prometo que se va a ver medio raro pero tiene sentido, solo necesito que se queden conmigo para que podamos llegar al punto que necesito hacer que básicamente es muy corto.

 

Algo que es importante que sepas es que para cualquier cosa que tú enfrentes, para cualquier cosa por la que pases ¡hay gracia! Hay gracia para cualquier problema que tengas, para cualquier dificultad que tengas, para cualquier problema que tengas, ¡hay gracia! Hace tres años estaba en Inglaterra y estábamos en un servicio en la noche, yo estaba tocando, hicimos un llamado al altar, y había amigas y amigos míos orando por la gente.

 

Y de repente a una de mis amigas, volteamos y la vemos sobándose la mejilla, la cara y todos así de ¿qué pasó? Nos acercamos a ella y le preguntamos, ¿qué te pasa? Y nos contestó: es que estaba orando por alguien y le dije, ¿por qué quieres que ore? Y me dijo: por mi carácter. Y le dijo: ok. Y en eso pum, le dio una cachetada la chava ésta a mi amiga. Y mi amiga se quedó así, y le dijo: ¡También hay gracia para eso! Fue un momento acá súper extraño.


Estábamos hablando sobre la gracia y estábamos hablando de que para cualquier cosa que has enfrentado, hay gracia. Entonces en el momento que le pegan, mi amiga voltea y le dice: ¡También hay gracia para eso! Entonces fue un momento bastante simpático, y es la primera vez que por el que van a orar cachetea a alguien, es de las cosas más raras. Además, no nos dimos cuenta solo la vimos sobándose, fue bastante extraño. Pero para cualquier cosa que tú vivas, hay gracia.

 

Juan 16:33 Jesús está diciendo: Todas estas cosas les he dicho para que tengan paz. En el mundo tendrán problemas; pero nos e preocupen, yo ya conquisté al mundo. ¡Increíble! Pero creo que tú y yo si escuchamos si en el momento Jesús dice: en este mundo tendrán problemas; es como ¿qué? Son de las cosas que menos quieres escuchar y menos de Jesús ¿no?

 

No queremos escuchar que va a haber problemas; queremos escuchar que todo va a ir bien. Queremos escuchar que nada nos va a salir mal, queremos escuchar que en el momento que nosotros llegamos al Evangelio, todo se va a componer. Queremos escuchar que todo absolutamente todo va a estar bien. Esa frase de Jesús es bastante difícil.  Y ahora esa frase de Jesús es para creyentes maduros porque esta es la vida, y así es la vida. Y en este mundo tendrás problemas.

 

Antes de eso es curioso cómo Jesús dice: Todo esto se los he dicho para que tengan paz. Esto no es parte de mi punto pero creo que vale la pena mencionarlo. ¿Les ha pasado que reciben una palabra profética y en el momento que tú la recibes dices: ya la hice, todo va a estar bien, no va a haber ningún problema? ¡Cinco minutos después se te viene el mundo encima! ¿No les ha pasado? Y es como de ¿qué pasó, pero si Dios me dijo que me iba a bendecir? Y empiezas a cuestionar muchísimas cosas, y es como ok tal vez el de la profecía no se la sabe chido, o tal vez no era Dios. O empiezas a decir: ok ¿qué está pasando?

 

Hace unas semanas tuve un sueño bastante raro; estaba en el sueño, había una conferencia en la iglesia, habíamos remodelado todo y de repente se acercaba alguien súper profético y en el sueño me decía: Dice el Señor que te vas a casar. ¿Y qué creen que hice? Me reí en el sueño. Y yo así de: no. Y me volvían a decir en el sueño: Dice el Señor que te vas a casar. ¿Y qué creen que hice? Me volvía reír. Y dije: no, no hay manera. Desperté y me quedé pensando: ¿qué onda con el sueño? O sea, porque en el sueño decía: no, no, o sea ¿cómo le explico al Espíritu Santo que no?

 

¿Les ha pasado eso, que vienen, les dicen algo y tú así de pues será muy de Dos pero yo no veo cómo el vamos a hacer? Entonces eso dije en el sueño, me despierto y vuelvo a decir exactamente lo mismo y yo así de: O sea, pues chida tu intención pero no, pues no. Y me quedé pensando y eso me llevó a estudiar sobre sueños, sobre palabras proféticas. Y esto que Jesús está haciendo es súper curioso, es como lo que me pasó en el sueño.


Semanas después de este sueño, ¿qué creen que me pasó? Empecé con una crisis existencial. Es claro ya estoy bien grande, y empecé a cuestionar muchísimas cosas. Y en ese momento entendí el sueño, el sueño no estaba diciendo que algo fuera a cambiar inmediatamente, estaba hablando esperanza para la situación que iba a vivir, y es totalmente diferente. Jesús me estaba dando la palabra que yo necesitaba para poder permanecer en el momento de dificultad.

 

Y es exactamente lo que Jesús hace en esta parte de la Escritura, Jesús habla de cómo el Espíritu Santo va a estar con ellos, les dice: me tengo que ir, es necesario para mí irme porque si no, el Consolador no va a venir; y les empieza a hablar. Y les dice: y van a estar tristes pero después van a estar felices. Les dice: me van a dejar de ver y tiempo después me van a volver a ver en una forma diferente. Y los discípulos así de: ¿qué? De forma diferente, ¿qué?

 

Y Jesús les explica y termina esto diciendo: Y todo esto se los digo para que tengan en mí paz.  Y muchas veces queremos de: ok, si quieres que tenga paz mejor dime exactamente qué va a pasar, y si quieres que tenga más paz, ahorrémonos problemas Jesusito; y tenemos paz. Pero Jesús dice: todo esto se los estoy diciendo para que ustedes tengan paz.

 

Muchas veces fallamos en interpretar las palabras proféticas, porque creemos que va a haber un cambio inmediato en la situación. Pero muchas veces las palabras proféticas es: la Palabra viene para que podamos pasar el tiempo de dificultad para llegar a lo que Jesús ya vio desde antes. Muchas veces empezamos a cuestionar lo que pasa y es: pero por qué si me dijeron esto, ¿por qué las cosas se complicaron? No sé, pasa; me encantaría tener una súper respuesta teológica de no, sí porque... No sé, y esa es mi respuesta.

 

Lo que sé es que si Jesús dijo algo, es la palabra que tú necesitas para caminar ese transcurso, y llegar a lo que necesitabas desde antes, a lo que Jesús había visto desde antes. Y es lo que Jesús está haciendo aquí, Jesús les está diciendo: Todo esto ya se los dije para que tengan paz. Y después dice: En este mundo van a tener problemas; en este mundo van a tener aflicciones; en este mundo van a tener tribulaciones. Dice, pero no se preocupen, yo ya conquisté al mundo. ¡Eso es gracia!

 

Y el concepto que te necesito hablar, y el concepto que necesito que me entiendas es el concepto de gracia para poder llegar al punto que necesito hacer. ¿Te diste cuenta que Jesús dijo: yo ya conquisté al mundo? ¿Que en ningún momento Jesús dijo: yo voy a conquistar al mundo? Antes los versículos anteriores Jesús dijo: Me van a dejar de ver pero después me van a volver a ver en otra forma. Pero en este, Jesús está diciendo: no se preocupen, yo ya conquisté al mundo.

 

Pero tú y yo entendemos que se conquista al mundo ¿en dónde? En la muerte y en la resurrección de Jesús. ¿Por qué Jesús antes de morir les dice: yo ya conquisté al mundo; si claramente no había estado en la cruz? ¿Por qué si Jesús apenas iba a pasar lo que tenía que pasar, por qué si apenas nos iba a redimir con el Padre, por qué dice aquí: no se preocupen, yo ya conquisté al mundo? ¿Por qué? Porque para cada cosa que tú puedas enfrentar Jesús ya pagó el precio desde antes.


Dice Apocalipsis 12, Y vi al Cordero que fue inmolado desde antes de la fundación del mundo. Inmolado quiere decir sacrificado; está diciendo: Yo vi al Cordero que murió incluso desde antes que viniera a la Tierra. Efesios dice que tú y yo fuimos predestinados desde antes de la fundación del mundo; que tú y yo fuimos planeados desde antes que Dios empezara a crear el mundo. Eso quiere decir que si fuimos planeados desde antes y el Cordero murió desde antes que se hiciera el mundo, es que el Cordero ya proveyó todo lo necesario para que yo pueda vencer y superar cualquier cosa que me pase mientras esté aquí. ¡Impresionante!

 

Cualquier cosa que enfrentes en tu vida, no importa lo que sea, como lo quieras llamar, ¿una familia destruida, problemas en el trabajo, una forma de vida que no puedes dejar, un carácter que no puedes conquistar? Para todo eso hay gracia, para todo lo que puedas vivir, para todo lo que tengas que enfrentar, ¡hay gracia para eso!

 

Pero entonces ¿qué es la gracia? Muchas veces hablamos de que no vivimos bajo la ley, vivimos bajo la gracia ¿sí? El de: y la gracia es el favor inmerecido que Dios tuvo con nosotros. ¡Correcto! Pero, ¿cómo se ve la gracia? Un día les dijo Jesús a los fariseos con los que  estaba: ustedes dicen no matarás. Curioso según yo Dios lo había dicho pero Jesús dice: ustedes dicen no matarás. Jesús dice: yo les digo, no le digas idiota a tu hermano. Jesús dice: ustedes dicen no adulterarás. Yo te digo: en el momento que tú miras y codicias a una mujer, ya adulteraste.

 

¡Qué fuerte! Se dan cuenta que Jesús eleva el estándar, se dan cuenta que Jesús no les dice: tranquilo pide perdón. Se dan cuenta que Jesús está diciendo: Ustedes dicen no matarás. Yo te digo no odies a tu hermano, no le digas idiota. Ay ahí tengo un buen de problemas ¿no? Jesús dice: ustedes dicen, la ley dice no adulterarás; yo te digo no la mires con lujuria. Es que ¿de verdad? Tranquilo Jesús. Ves que no podemos con la ley, y tú vienes y no que no la mires, que no le digas tonto. ¡Aguanta!

 

La gracia es la presencia de Dios que vive en ti y te permite vivir más arriba de los estándares humanos. La gracia es la presencia de Dios que te, odio esta palabra pero la voy a usar, que te empodera. La gracia de Dios es la presencia de Dios en ti que te permite vivir más arriba de los estándares humanos, eso es la gracia. La gracia está para que tú y yo vivamos como Jesús vivía. La gracia está para que nosotros seamos un reflejo de Jesús en la Tierra. La gracia está para que cualquier cosa que se presente, tú la puedas superar ¿por qué? Porque el modelo que tenemos ya superó todo.

 

Es en su gracia en lo que conquistamos todo lo demás por lo que Él ya hizo desde antes. Eso no quiere decir que no tienes que hacer nada. Hay un concepto diferente entre gracia y ley, que en la ley tú tienes que portarte bien para ser redimido, que no tienes que pecar para ser redimido. Pero en la gracia tú no pecas porque eso es lo que eres, tú no pecas porque eres santo. La gracia te posiciona en la condición perfecta que el Padre te creó. 

 

Dice Pablo que tú y yo, que el creyente es una nueva creación; no quiere decir solamente que eh, pues te perdonamos; ¡es que fuiste hecho totalmente nuevo, que tú y yo somos una nueva creación! Que un día Dios hizo al hombre y no volvió a crear después de eso; hasta que Pablo vuelve a decir: Pero nosotros somos una nueva creación en Jesús, una naturaleza nueva, una naturaleza diferente; ¡Y es por la gracia! 

 

La gracia es esto que te va a permitir que tú camines cualquier cosa sabiendo que vas a triunfar. Que no importa lo difícil que se ponga, porque se va a poner increíblemente difícil; tú sabes que Jesús ya proveyó la manera de salir de ahí. No importa lo que tengas qué vivir, Jesús ya proveyó la manera para ti para que lo puedas pasar. Como se llame, cualquier cosa que sea, Jesús ya proveyó la manera. 

 

Y vamos a la historia de David y Goliat, que está en 1 Samuel 17, y me gustaría hablar un poco diferente de esta historia. ¿Te acuerdas de ella no?

 

1 Samuel 17:1-5 Los filisteos juntaron sus ejércitos para la guerra, y se congregaron en Soco, que es de Judá, y acamparon entre Soco y Azeca, en Efes-damim. 2También Saúl y los hombres de Israel se juntaron, y acamparon en el valle de Ela, y se pusieron en orden de batalla contra los filisteos.3Y los filisteos estaban sobre un monte a un lado, e Israel estaba sobre otro monte al otro lado, y el valle entre ellos. 4Salió entonces del campamento de los filisteos un paladín, el cual se llamaba Goliat, de Gat, y tenía de altura seis codos y un palmo. 5Y traía un casco de bronce en su cabeza, y llevaba una cota de malla; y era el peso de la cota cinco mil siclos de bronce.

 

Y después sigue diciendo acá cómo estaba vestido, y dice en los Versículos 8-11 Y se paró y dio voces a los escuadrones de Israel, diciéndoles: ¿Para qué os habéis puesto en orden de batalla? ¿No soy yo el filisteo, y vosotros los siervos de Saúl? Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra mí. 9Si él pudiere pelear conmigo, y me venciere, nosotros seremos vuestros siervos; y si yo pudiere más que él, y lo venciere, vosotros seréis nuestros siervos y nos serviréis. 10Y añadió el filisteo: Hoy yo he desafiado al campamento de Israel; dadme un hombre que pelee conmigo. 11Oyendo Saúl y todo Israel estas palabras del filisteo, se turbaron y tuvieron gran miedo.

 

Pues claro, que te amenace un fulano de 3 metros, con cara de maldito. Hay gente que ves en motoneta y te asusta, ahora imagínate un brother acá altísimo, bien fuerte y que te grite de cosas. Ah pues lo normal es decir: No, yo no, eso es lo normal. Pero vamos a empezar a desglosar esto, ¿les parece? 

 

Dice: Estaban los filisteos juntos en el campo de batalla, y se juntaron en Soco, que pertenece a Judá. Judá era una de las doce tribus de Israel; Judá le pertenecía al gobierno de Israel. Pero no solo eso, David era de la tribu de Judá, básicamente estaba en el territorio de David. Y llega este brother y los empieza a amenazar, y les empieza a decir de cosas. ¿Y sabes qué significa Soco? Significa valla, como lo que pones para cubrir un terreno, eso significa Soco.

 

Y después dice que estaban, acamparon entre Soco y Azeca. Y Azeca significa sembrar. Entonces Soco significa valla y Azeca significa sembrar. Y el lugar en donde estaban en Efes-damim, significa límite de las gotas de sangre. Entonces vemos que los filisteos llegan a un lugar que claramente no era de ellos, que por el nombre se supone que tenía que ser un lugar resguardado; y los filisteos llegaron a pelearles.

 

¿Te ha pasado eso? Que tú crees que  estás en un lugar donde tenías que estar y que no te iba a pasar nada, y de repente ¡bum! llega Satanás y se te viene la noche. Te ha pasado que dices. No, yo ya estoy aquí chido. Y estás muy feliz y de repente la cosa se te empieza a complicar. Y lo púnico que piensas es pero es el lugar donde yo estaba seguro. Este es el lugar donde nada me iba a pasar.

 

Era el lugar que estaba vallado, el lugar que tenía una cerca, pero están exactamente entre quedarse quietos y defenderse, pero el lugar en donde tenían que empezar a cosechar, para empezar a producir. Y es como si les hubieran llegado a quitar absolutamente todo, no podían sembrar pero tampoco se podían hacer bolita y que les pegaran.

 

Y lo más curioso es que están en Efes-damim, que es los límites de las gotas de sangre. Todo indica que los filisteos no podían estar ahí; todo indica que estaban en un lugar que no les pertenecía. Y no solo eso, sacaron a un brother increíblemente alto, increíblemente fuerte, que no era su primera pelea. Ahí dice: Paladín; pero hay otras versiones que dice: un campeón.

 

¿Vieron la película de Troya? ¿Ubican cuando sale Aquiles y solo pide a uno para pelearse? Básicamente es eso, Aquiles era el campeón de los griegos, y entonces Aquiles salía a pelear contra el mejor de todos los demás. Era como de: Mira, vamos a evitarnos tanta muerte, vamos a agarrarnos a golpes uno a uno, y el que gane, ¡ganó y no hay nada más qué hacer! Es como un chin chan pú; el que gana, ganó; y es como si hubiéramos peleado todos, pero sin tanta baja.

 

Y es lo que Goliat hace, Goliat sale y les dice: ¿quién se pelea conmigo? Seamos honestos, ¿quién se avienta a pelearse con un brother de tres metros y algo? Rolando nada más porque le gusta que le peguen; pero la gente cuerda cuando lo ves así armado, que es un hombre de guerra, lo primero que yo diría es: no pues ahí le hablan a Julio, ¿y sí vino Erick? Alguien que se vea más grande y fuerte que nosotros ¿no?

 

Y es lo que está pasando en este momento, y les dice: Qué onda con ustedes. Y Goliat les dice: vamos a pelearnos, ustedes contra nosotros. Y llega Saúl el rey, y acampa en Ela. Y dice que se disponen para la batalla. Pero Ela tiene que ver y significa el árbol de roble. Pero cada vez que aparece un roble en la Biblia, ¿sabes qué pasa? Están enterrando a alguien. La primera vez que aparece un roble en la Biblia, están enterrando a Débora. A Saúl y a sus hijos los entierran donde hay un roble. Y cada vez que hay un roble hay muerte.


Entonces imagina esto, vamos a usar los nombres que tenemos: Tienes a los filisteos que llegaron al lugar seguro, que no te están dejando cosechar, que también hay otra cosa ahí, y tú en lugar de ponerte en un lugar para pelear, te pones en un lugar donde estás dispuesto a  morir, porque lo que viste, lo único que causó en ti es que quieras morir. ¿Te ha pasado? Te ha pasado que es: yo ya no puedo con esto, o sea. Que ves el problema y dices. Ah ya da igual, ya llévame Dios.

 

Igual y tu pensamiento no es me voy a morir, pero es como de ¿cómo voy a enfrentar esto que se ve más grande que yo? ¿Cómo voy a enfrentar esta cosa que no tengo la más remota idea cómo ganarlo? Y en el momento que lo vi lo único que sentí es que me quería morir. ¿Te ha pasado? Y es: ¿ahora qué hago, ahora qué?

 

Y sale un enorme brother a amenazarte y decirte de cosas. ¿Sabes? La amenaza pertenece al reino de las tinieblas, no pertenece al reino de los cielos. Satanás opera amenazando, Satanás opera intimidando; y es exactamente lo que está haciendo. Dice el Versículo 8 Y se paró y dio voces a los escuadrones de Israel. Se paró y le empezó a gritar a los ejércitos de Israel. Ahora, la palabra ejército tiene que ver con arreglo, pero con un arreglo mental.

 

Ubícalo en tu vida, la forma en la que tú y yo conquistamos, la forma en la que tú y yo actuamos todo depende de nuestra mente. Todo depende de cómo pensamos, de cómo entendemos las cosas. Y la Biblia dice: y les gritó a los ejércitos de Israel. Y ejército tiene que ver con la disposición mental de algo. E inmediatamente después de eso, que dice: les gritó a los ejércitos de Israel, y les dice: ¿por qué vienes a pelear conmigo? Y les dice: ¿No son ustedes los hijos de Saúl?

 

El demonio va a hacer siempre eso. Si tú ves cómo llegó Saúl a ser rey, fue bastante lamentable el día de su coronación, increíblemente lamentable. Se escondió, lo tuvieron que ir a sacar, no quería. Dices: ¡Vaya rey! O sea, mínimo quieres uno que diga: va, sí, nos rifamos, sé que nos van a ganar pero le pongo la cara.

 

Y llega Goliat y les dice: ¿no son ustedes los hijos de Saúl? O sea, básicamente es: ¿no son ustedes los mismos que ese perdedor, no son ustedes los mismos del que se escondió cuando lo necesitaban? ¿No son ustedes los mismos del fracaso anterior que tuvieron? ¿Te has sentido así en tu vida? Como si te empezaran a mencionar todas las cosas que has hecho mal. Es: ¿no eres tú el que ha hecho esto? ¿No eres tú esto? ¿No eres tú? Y pues ponerle los nombres que sea, es ¿no eres tú el borracho? ¿No eres tú el que no puede mantener un trabajo?

 

¿No eres tú el que nunca ha tenido nada estable? ¿No eres tú ese? ¿No eres ese que no vale absolutamente nada, y quieres venir a enfrentarme a mí? ¿Has visto así tus problemas? Que los ves de frente y dices. No pues ¿cómo le voy a hacer? ¿Qué tengo yo para pasarlo? Y es como si estuvieras escuchando al demonio: ¿No eres tú el que falló la semana pasada? ¿No eres tú el que no puede ser consistente en nada? Y te empieza a mencionar todas las cosas en las que has fallado, ¿te suena?

 

Te suena esa parte en donde Dios dijo esto. Ah no eres tú el que lleva orando no sé cuánto tiempo y no pasa nada, ¿no eres tú ese? Y se empieza a poner difícil la situación, ¿por qué? Y dice que inmediatamente después que les dijo eso, todos ellos desmayaron y se llenaron de miedo. ¿Qué quiere decir eso? Que su forma de pensar en lugar de pensar en la victoria que iban a tener, empezaron a pensar en todos sus fracasos, en todo y ya no quisieron pelear porque estaban llenos de miedo.

 

Y no solo eso, hay gente que dice que y salió 40 días, mañana y tarde a decirles lo mismo y a burlarse de ellos. Y una de las cosas que él hacía; cuando muere Elí están en una batalla, al principio de Samuel; y se roban el arca, el arca que era lo más preciado que ellos tenían, se la robaron los filisteos. Y salía Goliat todos los días a decirles: ¿Se acuerdan de Elí? ¿Se acuerdan cómo se murió cuando pelearon contra nosotros? ¿Se acuerdan cómo trajeron a su Dios y lo robamos nosotros? ¿Se acuerdan que no pueden hacer nada bien?

 

Y esas son as palabras de Goliat al pueblo de Israel día y noche por cuarenta días. ¡Qué horrible! Hay veces que uno lleva tres días con el mismo problema y es de ah ya no quiero que me hable el Banco. Imagínate que te estuviera hablando el Banco día y noche, ¿ya va a pagar, ya va a pagar? Y tú así de cómo les digo que no tengo. Pues así este hombre.

 

Hasta que a los 40 días aparece David, un escuincle de aproximadamente 17 años. Pero quiero darle un giro a la historia aquí, ¿podemos? No te voy a decir que tú eres como David, de hecho tú y yo esta vez vamos a ser el pueblo de Israel; llenos de miedo de las cosas que están enfrente de nosotros. Algo curioso, Goliat tenía hijos, nunca había peleado, había peleado pero nunca lo habían traído contra ellos.

 

¿Sabes por qué aparece Goliat de la nada? Porque un capítulo antes aparece un David y es ungido como rey. Y la unción de David despertó al Goliat de los filisteos. Hay veces que la promesa de Dios en tu vida inmediatamente va a traer más problemas a ti. Pero cuando suben los problemas, sube el nivel de protección que tú tienes; sube la gracia que tú tienes para enfrentar ese problema. La gracia que tú tienes en una temporada no es la misma gracia que necesitas para la siguiente temporada.

 

La gracia con la que tú viviste esta temporada no quiere decir que te va a funcionar con tus problemas de tu siguiente temporada. Si sigues pensando aquí vas a tener un problema y no vas a poder pasarlo; y vas a seguir acá y vas a ver tan grandes tus problemas que no te vas a poder mover. Pero la gracia de una temporada no te sirve para tu nueva temporada; con nuevas temporadas viene gracia nueva para enfrentar la nueva temporada. Necesitas entender la temporada en la que estás y lo que Dios te ha dado para poder conquistarlo.

 

Éxodo 14, dice que está Moisés, llegan al mar Moisés y el pueblo de Israel, y Moisés les dice: tranquilos, estar tranquilos y vean la salvación de Dios.  ¿Les ha pasado que luego tienes un 80% bien de la Palabra que Dios te dio, y es como que no le atinas al otro 20%? Bueno pues así le pasó a él, es tranquilos ya llegamos aquí a donde me dijeron, tranquilos; Dios nos va a salvar. ¿Estaba en lo correcto? Claro que estaba en lo correcto pero se equivocó en la forma. En el momento que Moisés vio este desafío enorme dice: tranquilos ahorita Dios nos salva.

 

Éxodo 14:15 Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Es, ¿por qué clamo a ti? Porque tú me metiste en esta bronca, porque no fue mi idea. Y esta historia es como la de Jesús en la barca, y Jesús está dormido en la barca, eso se empieza a poner difícil y los discípulos corren con Jesús y le dicen: Despierta, ¿qué no ves que nos morimos? Ahora quiero que ubiques la ironía en esto. Los discípulos fueron a decirle al Salvador del mundo que si no le preocupaba que ellos iban a morir.

 

Es como: Salvador del mundo nos vamos a morir, ¿no te importamos? Y Jesús así de ah. ¿Cómo llamamos a una conversación con Dios? Oración. ¿Hicieron algo mal los discípulos en ese momento? Reconocen el problema, corren a Jesús y le dicen: ¿No ves que nos morimos? Sabiendo que él los puede salvar. Podríamos decir: ¡Tienen fe, oraron! Y se levanta Jesús, calma las cosas, voltea y les dice: ¡Hombres de poca fe!

 

Hey, espera, hasta donde yo tengo entendido ellos creyeron que tú podías hacer algo, hasta donde tengo entendido ¡eso es fe! ¿Cierto o falso? Pero Jesús voltea y les dice: ¡Hombres de poca fe! ¡Aguanta! ¿Por qué? Porque hay veces que Dios simplemente se va a aparecer en tu vida y va a cambiar las cosas, pero hay veces que él quiere traer libertad a través de ti en la circunstancia. Y no puedes estar esperando que en el momento donde tú tienes que caminar, y cuando Dios ya te dotó de todas las cosas que necesitabas; no puedes esperar que él estaba haciendo algo.

 

Hay veces que simplemente te va a decir: Espérame, ahorita lo arreglo. Y hay otras veces que te va a decir: Si tú no te mueves yo no me muevo. Esas veces son horribles. La primera, todos queremos que Dios haga la primera, todos queremos que Dios haga las cosas, pero es en la segunda donde sentimos que nos morimos.

 

Y muchas veces no entendemos que la temporada requiere cosas diferentes, que nosotros no cambiamos la estrategia hasta que Dios dice algo. Y muchas veces enfrentamos un problema diferente, y estamos esperando la instrucción; pero la salvación no está nunca en la instrucción, ¡está en la voz de Dios! Fue la voz de Jesús la que calmó el mar, es la voz de Jesús la que calmó la tormenta.

 

No fue el que: Te paras, das tres pasos aquí, le dices… Es la voz de Jesús, y la salvación está en la voz de Jesús. En que cuando él dice: hacemos esto. Tú y yo hacemos esto. Y nos va a llevar por procesos en donde vamos a tener que entender una cosa. Y parece que en el momento que lo entendimos lo cambia a lo opuesto, ¿te ha pasado? Te ha pasado que hay un punto en donde todo lo que Dios te dice es: Tranquilo, descansa; tranquilo, descansa; tú tranquilo.

 

Y en el momento en que tienes el tranquilo, descansa te dice: ¡Va, ve a trabajar! ¿Te ha pasado? Es como: ¡ya ponte de acuerdo! Es como de: o tranquilo o esto. Necesitamos entender que los caminos del Señor son diferentes todo el tiempo, y no porque nos funcionó algo antes, quiere decir que me va a funcionar ahora. Pero tampoco no porque la circunstancia cambió quiere decir que el método cambió.

 

Y entonces está Moisés enfrente del mar, éste acaba de hacer el ridículo de su vida diciendo: Aguanten, Dios nos salva. Y Dios le dice: ¿Qué, y por qué oras, yo qué? Así como Jesús en la barca, lo mismo de este lado. Y le dice: Levanta la vara. ¿Por qué? Uno, la vara tiene que ver con autoridad. Pero no solo es eso, Éxodo 4, Dios le dijo: a través de esta vara vas a hacer milagros. E hizo cinco milagros con esa vara en Egipto, cinco que tienen que ver con gracia.

 

Estaba totalmente equipado para abrir el mar, pero pasó algo, vio el mar tan grande que dijo: no, esto es nuevo. Pero en ese momento Dios lo lleva a lo que había hablado anteriormente y le dijo: ¡No, ya estás equipado para pasarlo! Y Moisés pudo haber dicho. Pero aquí no, ¿qué hago, que se convierta en serpiente y que se beba el agua? ¿La convierto en sangre y qué hacemos, nos ahogamos?

 

 Pero no se trata de las cosas, se trata de ser obediente a la voz de Dios. Se trata de que si Dios ya dijo algo, Él lo va a hacer. Y tú te quedas haciendo lo que Él dijo hasta que Él diga otra cosa. Y Moisés ya había sido dotado desde antes para poder cruzar el mar sin ningún problema; el problema es que lo intimidó el mar.

 

Regresemos a David, llega y dice ¿qué está pasando? Y le dicen: No pues nos están gritando de cosas muy intenso. Y dijo: Ok, ¿quién? El grandote de allá. Pues va, nos rifamos. Ahora, era un pastor de ovejas, o sea, es de uy, aguas, ¿qué le vas a aventar, croquetas? ¿Qué vas a hacer David? Entonces David se enoja; ahora te das cuenta que nunca le preguntó a Dios ¿qué tenía qué hacer?

 

Muchas veces nosotros enfrentamos un problema y es: Señor, ¿qué tengo qué hacer? Hasta que Dios no me diga no lo hago. ¡Tiene sentido! Hay dos formas en las que tú tienes y obtienes cosas en el reino de los cielos, y las dos totalmente opuestas: O por identidad o por violencia. Por identidad es saber que eres hijo de Dios y que simplemente por ser hijo de Dios Él ya dispuso todo para ti; eso es cuando tú recibes cosas por identidad.

 

Jesús dijo: Si no te haces como niño no vas a poder recibir el reino de los cielos. O sea es, quédate aquí y te llega. Pero Mateo 11, dice: el reino de los cielos sufre violencia y los violentos lo arrebatan. ¿Y cuál de las dos es Jesús? Dependiendo la gracia que tengas, dependiendo lo que el Padre esté diciendo ene se momento. ¿Tiene sentido lo que te estoy intentando decir? ¿Sabes? La fe es violencia en el mundo espiritual. Porque tú por fuerza vas y conectas todo con lo que el Padre dijo que era desde antes, la fe es violencia. Y júntate con alguien que tenga mucha fe y te vas a asustar. Es como de tranquilo no podemos orar por… ah. La fe es violencia en el reino espiritual.


Entonces llega David, lo ve y dice ¿quién es? Es el grandote. Va. Y le dice a Saúl: yo lo hago. Y Saúl le dice: bueno. Imagínate qué mentalidad del rey ¿no? Es un escuincle de 17 años que nunca ha peleado, que todo el reino está en peligro y te dice: yo me peleo con este grandote. Y lo ves y dices: Pues va. O sea, no tienes ninguna esperanza de ganar es como de: ah, ¿pues qué hago? Pues mínimo que digan que lo intentamos ¿no?


Además todavía David pregunta ¿y qué le dan al que gane? Así de ¡aguanta David! Y David ¿qué le dan al que gane? Se casa con la hija del rey y no paga impuestos. ¡Va! ¿Cuál? La primera. ¡Va, chido, me rifo! ¡Qué le pasa! Hay una línea muy delgada entre la valentía y la estupidez. Dependiendo el resultado es en dónde estabas. Si te salió bien fuiste valiente. Si no, pues ya sabes ¿no?

 

Y ahí va David y se para, y en eso Saúl le da su armadura y le dice: Póntela, es la más chida que tenemos, vas. Y David así de: ¡no, creo que medio me baila, no me siento cómodo! ¿Con qué vas a pelear entonces? Así. ¡Qué! Sí así me rifo; solo necesito cinco piedras. ¿Te imaginas la cara de Saúl cuando le estaba contando su plan? ¿Cinco piedras para matar a este que trae un casco? ¡Tranquilo niño! Y le dice David: necesito cinco piedras. Y le dice: ¿Y qué más? Necesito mi onda para aventársela bien duro, no vaya a ser que no la llegue con la mano. ¡Sí, claro!

 

Agarra su onda, va al río a buscar las cinco piedras, y toma cinco piedras lisas. Las guarda, y se pone enfrente de Goliat y llega con su vara de pastor. Y Goliat lo ve y le dice: ¡tú, tú! O sea, y además eres bonito, ¡tú! Dice: Soy un hombre de guerra, ¡tú qué! Y le dice David: tú insultaste al Dios de Israel, de los ejércitos del Dios de Israel y hoy te voy a matar. David significa amado; el libro de Cantares cada vez que se refiere a Jesús se refiere como El Amado.


¿Qué tal que David en lugar de ser una figura de nosotros, es una figura de Jesús? Qué tal que en lugar de tú y yo entender que tenemos que ir a agarrarnos a golpes, entendemos algo: Que cuando las tinieblas sacaron a su campeón, el cielo sacó al Campeón del cielo. Y se paró y dijo: tú no te ves como este mundo, pero dijo: ahorita ves. Y dice: ¿Y vienes a mí con un palo? ¿Sabes qué tenía este callado, esta vara? ¿Ya te diste cuenta que este David también llegó con una vara como la tenía Moisés? Que con una vara hizo cinco milagros, y David llegó con una para pelearse.

 

La vara de los pastores traía inscripciones de todas las cosas que Dios había hecho en esa familia. Entonces mientras Goliat le decía. Los hijos de Saúl, David volteo y vio la vara y dijo: ¡Los hijos de Jehová, perro! En el momento que Goliat le quiso decir: tu identidad es esta perdedora. Dijo David: yo no soy el hijo de este Saúl, soy el hijo de Jehová. Y le dijo Goliat: ¿Te acuerdas cómo les robamos el arca? Y David dijo: Sí pero con una vara abrieron el mar; con una vara convirtieron el agua en sangre; con una vara salieron ranas; con una vara salieron moscas y atormentaron al pueblo de Egipto; con una vara abrimos el mar; con una vara cruzamos el Jordán; ¡Este es el Dios en el que creo, ésta es mi identidad, no Saúl!

 

Y mientras Goliat le recordaba todos sus fracasos, David se conectaba con todos los milagros que Dios hacía, y que Dios había hecho. Y le dijo: ¡Y además estás en mi casa! Y ahí le dice: tú vienes aquí, porque era el territorio de mi familia, el lugar donde estaban seguros; dice: ¿tuviste la osadía de venir a amenazarme aquí? Y mientras el pueblo no sabía por qué lo estaban atacando y por qué no podía sembrar, David sabía algo: Sí pero estamos en Efes-damim, el lugar donde se derramó la sangre. Y por la sangre derramada en la cruz vas a ver cómo te va ahorita.


Y mientras Goliat conectaba a todos con su identidad en Ela; David conectaba a todos con la identidad y con la sangre derramada de la que estaba hablando en ese lugar. David como figura de Jesús ganó todo para ti y para mí; y en el momento en que el Goliat se le paró enfrente, en ese momento lo único que necesitó fue; ¿sabes que
cinco tiene que ver con gracia? Cinco piedras, el número cinco tiene que ver con la gracia de Dios, el cuatro tiene que ver con el hombre y el cinco tiene que ver con la gracia.

 

Y cuando Goliat se para, agarra una piedra David, la avienta y lo mata. Yo creo que si le avienta un bombón también lo mata, le pega y se cae. O sea, no era la piedra sino era la gracia con la que estaba David. Una piedra necesitaba David, ¿por qué? Porque bástate mi gracia en tu debilidad. Porque cuando David vio lo único que tenía era un palo y piedras, bástate mi gracia para que mi poder se perfeccione en tu debilidad.

 

Es, no importa lo que tú estás viviendo, no importa lo que tú pasaste; ¡bástate mi gracia! La gracia es también eso que Dios nos da para poder enfrentar los problemas de todos los días y superarlos. No estás diseñado para vivir derrotado, no estás diseñado para perder, no estás diseñado para lamentarte. Estás diseñado y fuiste diseñado desde el principio para vivir en victoria.

 

Y este es el último punto que quiero hacer para que entiendas la grandeza de esta historia cuando la piensas como Jesús. Entonces le avienta la piedra David a Goliat, le pega, se cae. Imagínate acá la escena es como de: ay, ya le pegó, ya se cayó el grandote. Y yo creo que todos se sorprendieron, hasta el equipo de David ¿no? Así de ¡sí el ganó! Shock en todos lados, nadie sabía qué hacer, y los filisteos empiezan a correr. Y ahí es en donde tú persigues a tu enemigo.

 

Cuando Jesús fue y peleó la victoria y ya la ganó. Lo que tú tienes que hacer es pararte y perseguir a tu enemigo. Jesús dijo: Las puertas del Hades no van a permanecer en tu contra. Pero la única manera que haya puertas, es porque la ciudad se está defendiendo, no está atacando. El reino de las tinieblas no tiene derecho a atacar, pero el reino de los cielos tiene derecho a ir a conquistar lo que el reino de las tinieblas le quitó, ¡porque Jesús ya lo hizo!

 

Génesis 3,  cuando están a punto de sacar a Adán y a Eva del Edén, le dice Dios a Adán: Con el sudor de tu frente trabajarás la tierra. A Eva le dice: Tus dolores de parto se incrementarán. Y también le dice: Pero de ti saldrá alguien, una vara, la cimiente que le van a herir el taló, pero él le va a herir la cabeza a la serpiente. Jesús es llamado La vara de David, la vara en Malaquías y en hebreos; le dice: de ti va a salir la vara; y cuando le hieran el pie, él le va a herir la cabeza.

 

Entonces tenemos esta figura de David como Jesús, peleando; avienta la piedra, solo es gracia; cae Goliat. Y el angelito de David ¿sabes qué es lo que hace? Le saca la espada a Goliat y le corta la cabeza. Goliat no muere por la piedra, ¡muere porque David le corta la cabeza con su propia espada! Y en lo que todos perseguían a los filisteos, David agarra la cabeza y va y la entierra.

 

1 Samuel 17:54 Y David tomó la cabeza del filisteo y la trajo a Jerusalén.

 

Dato curioso: Jerusalén no existía. Cuando David toma la cabeza de Goliat y la lleva a Jerusalén, Jerusalén no existe; va y la entierra en un monte. Pasan cientos de años y el Cordero de Dios tiene que morir un día en el monte llamado La Calavera. Porque no solo es la forma en la que pinta sino dicen que ahí estaba enterrada la cabeza de Goliat.

 

Cuando Satanás planeó todo para destruirlos, apareció Jesús y la gracia para cumplir lo que estaba escrito desde la creación. Y fue y la enterró en este monte, en un monte en done le hirieron los pies, pero al cruz se sostuvo sobre la cabeza del enemigo. Desde antes que el mal fuera planeado, Dios ya tenía una manera que había resuelto absolutamente todo. Ya había gracia desde antes, y lo único que hizo Jesús fue confirmar la gracia que ya estaba.

 

Hay gracia para cualquier cosa en tu vida, hay gracia para cualquier problema en tu vida, hay gracia no importa lo que sea de verdad, hay gracia para eso. Hay la manera de conquistarlo, hay el perón necesario, hay los recursos necesarios para que conquistes cualquier cosa que el demonio ponga enfrente de ti. Por eso Jesús dice: En este mundo van a tener problemas, tranquilos, ya lo solucione. Y era solo en la cruz donde tenía que confirmar que: El enemigo te va a herir el talón, pero tú le herirás la cabeza.

 

Gracias Jesús por tu amor, gracias Jesús por tu misericordia, gracias Jesús por amarnos de la manera que nos amas. Gracias porque hay gracia para todo, porque para cualquier obstáculo, para cualquier tribulación de nuestra vida ¡hay gracia para eso! Te amamos. Y Espíritu Santo enséñanos, a partir de tu gracia a vivir en ella y de ahí simplemente extendernos hacia afuera. Gracias, gracias por la victoria de la cruz, gracias porque desde antes de planearme ya habías planeado al solución a todos mis problemas, y ya habías dado una respuesta desde antes. Gracias Señor, amén.


Dios los bendiga.