La Intercesión

ISAÍAS 37:4

Quizá oirá Jehová tu Dios las palabras del Rabsaces, al cual el rey de Asiria su señor envió para blasfemar al Dios vivo, y para vituperar con las palabras que oyó Jehová tu Dios; eleva, pues, oración tú por el remanente que aún ha quedado.

La intercesión no sólo es buena para el prójimo, es también voluntad de Dios que intercedamos.

Para que Dios pueda derramar bendición, es necesario que se lo pidamos, así Él moverá su mano y bendecirá.

Todas las personas que no han encontrado al Señor no gozan de bendición, esto es terrible, ¿no crees? Pero si alguien, “un intercesor” pide por ellos, el milagro se hace y obtienen bendición.

¿Cuántas personas conoces que se encuentran en este caso? ¿Te gustaría que tuvieran con bendición?

El mundo necesita transformar muchas cosas, ¿cómo lo podría lograr sin un intercesor?

En las Escrituras conoceremos las promesas que Dios tiene para nosotros, en La Intercesión, sabremos cómo acceder a ellas.

Dios está en busca de intercesores, intercesores que le ayuden a formar su reino.

¿Te gustaría estar entre ellos?

 
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