No Corras con Ellos

Israel Yañez

1 Pedro 4:4 A estos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan.

Esta carta está escrita en los momentos de la persecución hacia los cristianos de la Iglesia en sus inicios, cuando los creyentes eran asesinados por su fe, por lo que ellos sentían en su interior; como hoy en día sentimos, ese fuego por nuestro Señor Jesús que nos quema, estaban dispersos, fuera de sus ciudades, pero cimentados en la fe, sabiendo que Cristo es a esperanza.

Dios habló claro, él sabe que al estar en este mundo, al mezclarnos con los gentiles queremos muchas veces agradarlos a ellos y no a Dios, pero la Palabra nos dice que no entremos en ese pecado que nos atrae. Cuántas veces es más fácil negar nuestra fe que hablar de ella. Pregúntate, cuántas veces lo has hecho, cómo poder vivir mi fe aunque en estos tiempos no vivamos la misma persecución; sí hay persecución en nuestras vidas, ya que somos el centro de atención, siempre está a la vista el testimonio que damos.

Es por eso que te invito a que vivas conforme a la voluntad de Dios, que como está escrito, les extrañe que no hagamos pecado, que les extrañe nuestra manera de hablar, de vivir, aún más, de administrar nuestra vida con tranquilidad no viviendo corriendo, sino con la dependencia de Dios, y en todo momento da testimonio de adoración a él.

Sé extraño, que la gente vea tu firmeza en la Palabra, que se refleje tu caminar en Jesús, y en caso de sentirte con desenfreno, pídele al Espíritu Santo que te sujete y te afirme.

Dios te bendiga.