LA NAVIDAD

“... Mi hijo eres tú, Yo te he engendrado hoy...” Hebreos 1:5

 

Cada año, el mundo occidental realiza una fiesta la cual está rodeada de misticismo y resplandor, pero con características pagano-religioso. Muy poca gente comprende, entiende o conoce el sentido real de dicha celebración ya que al paso de los siglos ha tapado y tergiversado los orígenes de un nacimiento, el más hermoso de la historia, y hoy se recuerda, pero ausente de su verdadero significado, por lo que es importante conocer su principio antes de seguir conmemorando la Navidad.

 

La palabra navidad, proviene del latín nativitatem que significa natividad o nacimiento, por lo que la costumbre adoptó navidad, la cual ha servido en la actualidad a los hombres para tener un tiempo de diversión, alegría y llevar a cabo acciones que ofenden al Creador y al Salvador. El enemigo de Dios y de los hombres, se ha encargado a través de los años, de cambiar el sentido de este nacimiento, que es el acto más maravilloso que haya ocurrido en la historia de la humanidad desde sus inicios: el Nacimiento de Dios, hecho carne sobre la Tierra.

 

LA PROMESA Y SU CUMPLIMIENTO

 

Hace 2700 años, el profeta Miqueas dijo: He aquí, Dios sale de su lugar, y descenderá y hollará las alturas de la tierra. Y se derretirán los montes debajo de él, y los valles se hendirán como la cera delante del fuego, como las aguas que corren por un precipicio. Todo esto, por la rebelión y los pecados del hombre (Miqueas 1:3-5).

 

Esta promesa se cumple y de ello da testimonio el apóstol Juan: Y aquél Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros y vimos su gloria, gloria como la del Unigénito del Padre, lleno de gracia y verdad (Juan 1:14).

 

El profeta Isaías en el año 742 a.C., dijo cómo sucedería: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel (Isaías 7:14). Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz (Isaías 9:6). Y en el evangelio de Mateo relata que: He aquí una virgen concebirá y dará a luz un hijo y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros (Mateo 1:22-23). Y dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre Jesús (Mateo 1:25).

 

Nadie puede negar este hecho, esta verdad, Jesús el Señor nació y partió en dos la historia de la humanidad. Ese advenimiento ha querido ser ocultado no sólo en su detalles, sino en su verdadero significado, y prueba de ello es que aunque la persona no crea en el redentor, celebra y festeja la Navidad conforme la voluntad del mundo y no la de Dios. La tradición y la religión se han encargado de crear costumbres entre los hombres, haciendo que se celebre la Navidad de una determinada forma y en un día específico, lo cual además, fue establecido más que a la ligera.

 

Para poder comprender de una manera clara lo escrito anteriormente, es necesario saber el verdadero significado de la Navidad y posteriormente conocer el engaño.

 

LA NAVIDAD

 

El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo. José su marido, como era justo, y no quería infamarla quiso dejarla secretamente. Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es (Mateo 1:18-20).

Y la revelación del sentido de la Navidad, la expresa el ángel del Señor a José, lo que también nosotros debemos tener en mente: Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús, porque ÉL SALVARÁ A SU PUEBLO DE SUS PECADOS (Mateo 1:21).

 

Las últimas palabras dan a conocer el verdadero sentido de la Navidad o nacimiento de Jesús, y la razón de la gloriosa llegada de Dios a través de Jesús. Dios fue manifestado en carne... (1 Timoteo 3:16b), de la segunda persona de la trinidad Santa del Dios Altísimo: ÉL SALVARÁ A SU PUEBLO DE SUS PECADOS.

 

El verdadero cristiano celebra: Que os ha nacido hoy en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor (Lucas 2:11), y como está escrito en Apocalipsis 12:10 Ahora ha venido la salvación, el poder, el reino de nuestro Dios y la autoridad de su Cristo.

 

Si alguien se reúne en una conmemoración que no tenga como motivo el agradecimiento a Dios de que Él salva a su pueblo de sus pecados y ha sido redimido, su festejo no tiene ningún sentido y será una festividad pagana aunque no se quiera reconocer.

 

LO FALSO

 

En la actualidad, el hombre se va tras la costumbre, la tradición y la falsedad de una fiesta que perdió su significado, ya que el tiempo y el engañador transformaron el verdadero sentido que Dios le creó, y prueba de ello es la comercialización y las prácticas en las que se ha caído para esta celebración, incluso de muchas iglesias.

 

Esta conmemoración da una imagen apocalíptica: Ha caído, la gran Babilonia y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo y albergue de toda ave inmunda y aborrecible, porque todas las naciones han bebido el vino del furor de su fornicación y los reyes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites (Apocalipsis 18: 2-3).

LA CENA DEL SEÑOR

LO QUE ORDENA DIOS

 

La primera Iglesia de nuestro Señor Jesucristo, aquellos creyentes que habían caminado con Jesús, quienes heredaron la Palabra de Dios y eran los más inmediatos a obedecer sus mandatos, no festejan la Navidad, ya que no hay un solo vestigio en la Biblia que así sea, además de que Jesús no ordena celebrar su nacimiento sino su muerte como está escrito: Haced esto en memoria de mi (Lucas 22:19). Así pues, todas las veces que comiereis este pan y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga (1 Corintios 11:26).

OFERTAS NAVIDEÑAS

EL CAMBIO

OFERTAS NAVIDEÑAS

 

En el año 354 d.C., el obispo Liberio, de Roma, ordenó que el 25 de diciembre se celebrara como el día del nacimiento de Cristo (Encyclopedy World Book, 1907, Vol. V, pag. 611). Pese a que la Biblia no dice esto y que fue el invento de un hombre, el mundo la empezó a llevar a cabo; lo curioso es el origen de la fecha.

 

La Roma pagana tenía una conmemoración el 25 de diciembre, la antigua fiesta del solsticio de invierno, la fiesta de saturno o saturnalia, que tiene su origen en la tradición babilónica y recordada esencialmente a Mitra, el dios sol, en el día de su nacimiento. Mitra, Baco, Adonis, Orus, Osiris, Júpiter, Hércules y Tamuz, hijo de Nimrod, habían nacido en la misma época invernal, conocida hoy como Navidad, lo que se festejaba con borracheras hasta llegar a la inmoralidad y degeneración, lo que a su vez desprestigió a Roma desde los primeros siglos. De ahí la idea de unir el nacimiento de esos “dioses”, al de Cristo.  

OFERTAS NAVIDEÑAS

SATURNALIA

OFERTAS NAVIDEÑAS

En Babilonia, la fiesta a Saturno, tenía libertinaje y borracheras, que no distan mucho de las celebraciones navideñas contemporáneas. Usaban en primer término, árboles de pino por doquier para representar el calor del nuevo nacimiento del dios sol, en forma de fuego (el hombre y sus dioses), lo que se basaba en una leyenda babilónica que decía que durante una noche, un tronco muerto se desarrolló en árbol verde, lo cual habla de que el dios Nimrod (tronco seco), reencarnaba en Tamuz (árbol verde), cuando su madre Semiramis (viuda) lo daba a luz en esa noche.  

 

Con los años esta leyenda fue adoptada por Roma, la que colgó al árbol, entre otras cosas, cerezas rojas, que después fueron bolas brillantes y ahora esferas, como símbolo del dios sol, lo cual también se incorporó a la fiesta navideña hasta nuestros días.  

 

Pero, qué dice la Biblia al respecto: Destruiré enteramente todos los lugares donde las naciones que vosotros heredasteis sirvieron a sus dioses, sobre los montes altos y sobre los collados, y debajo de todo árbol frondoso (Deuteronomio 12:2).

 

Ezequiel 6:13-14 Y sabréis que yo soy Dios, cuando sus muertos estén en medio de sus ídolos, en derredor de sus altares, sobre todo collado alto, en todas las cumbres de los montes, debajo de todo árbol frondoso y debajo de toda encina espesa, lugares donde ofrecieron incienso a todos sus ídolos. Y extenderé mi mano contra ellos y donde quiera que habiten haré la tierra más asolada y devastada que el desierto hacia Divita y conocerán que yo soy Dios. Isaías 44:19 ¿Me postraré delante de un tronco de árbol?

 

Por otro lado, como parte de la saturnalia romana, se hacían regalos, costumbre a su vez oriental, que también heredamos de esa bacanal pagana; y si vemos la historia, Roma adoptó el intercambio de regalos en recuerdo de los dones que los magos presentaron a Jesús, pero no lo hicieron con motivo de su nacimiento, porque cuando los dieron, José, María y el niño, estaban en su casa: Y al entrar a la casa, vieron al niño con su madre María y postrándose lo adoraron, y abriendo sus tesoros le ofrecieron presentes, oro, incienso y mirra (Mateo 2:11).

 

 

¿CUÁNDO NACIO JESÚS?

 

Si nosotros escudriñamos la Biblia, será posible determinar la fecha en la cual nació Jesús, el Salvador, el Señor. En el evangelio, el ángel que hizo el anuncio a los pastores dice: Lucas 2:8 Velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño. Hasta el día de hoy, en Israel, los pastores no hacen esto en invierno sino en otoño.

 

Todo calendario se establece por las normas astronómicas (solsticio y equinoccios) y el calendario hebreo se basa por el ciclo de la agricultura y el sistema de fiestas religiosas el cual principia en el mes de Nisan, esto es en primavera, en tanto que el calendario romano (por el cual nos regimos actualmente) en enero, al principio del invierno. (ver figura 1).  

 

 

El año hebreo religioso, fue dividido en 24 quincenas o suertes, dentro de cada una de las cuales, los sacerdotes debían servir y ministrar en el templo. Cuando vemos al padre de Juan el Bautista, Zacarías, ministrando en el templo, en la sucesión del sacerdocio de Aarón, el evangelio dice: Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la CLASE DE ABIAS (Lucas 1:5). La clase de Abías, de acuerdo a 1 de Crónicas 24:10, le tocaba su turno en la octava suerte o quincena, es decir, en el mes hebreo Tamuz y dice la Palabra: Y cumplidos los días del ministerio de Zacarías, se fue a su casa. Después de aquellos días, concibió su mujer Elisabet (Lucas 1:23-24).

 

Podemos conocer que Juan fue concebido en el mes de AV, segunda quincena de julio, contando nueve meses de gestación, Juan nace en el mes de Nisan, al comienzo de la primavera, marzo-abril. (Ver figura 2)    

 

  Las Escrituras dicen que María concibió a Jesús seis meses después de la concepción de Juan. Al ver el calendario (Fig. 3) podemos deducir que concibe a Jesús en el mes de Tevet. Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez, y éste es el sexto mes para ella (Lucas 1:36). Podemos determinar que Jesús al ser concebido seis meses después que Juan, contando nueve meses de gestación, el calendario nos dice que Jesús nació en el mes hebreo de Tishri (Etanim, su nombre antiguo), o sea, al final de septiembre o primera quincena de octubre, es decir, el Señor no nació en invierno sino en otoño como lo revela el ángel a los pastores (Lucas 2:8-11).

     

 

LA CENA DEL SEÑOR

PAGANISMO VS CRISTIANISMO

 

Los esfuerzos de la Roma pagana de unir el paganismo con el cristianismo, sin respetar al Señor, igualándolo a los dioses creados por los hombres, es herencia que data desde la antigua Babilonia, hasta el día de hoy, sin que nadie haya podido cambiar las cosas. Hoy día, la tradición supera a la verdad revelada por Dios en su Palabra. La ignorancia y el pecado del hombre, le ocultan de la obediencia que debe a Dios. Por eso Jesucristo dijo: Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de Mí, pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres (Mateo 15:8-9).

 

¿QUÉ DEBE HACER EL CRISTIANO?

 

Un cristiano no debe abominar la Navidad bajo pretexto de ser herencia pagana, porque no se puede tapar el sol con un dedo, ni puede ocultar la cabeza a la realidad que se vive. Lo que sí puede hacer y tiene que llevarlo a cabo, es aprovechar la ocasión de la celebración mundana de la Saturnalia, para llevar al incrédulo, o al religioso neófito, al verdadero significado y al entendimiento de la Navidad.

 

¿CUÁNDO FESTEJAR LA NAVIDAD?

 

El cristiano no religioso, no es legalista y se mueve conforme al Espíritu Santo, motivo por el cual no celebra una fecha sino un HECHO. Y aquel verbo se hizo carne y habitó entre nosotros... porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia (Juan 1:14-16). Sobre todo, lo debemos celebrar dando testimonio cada día del año.

 

¿QUÉ ABOMINAR?

 

El cristiano no abomina la Navidad, que quede claro; no está de acuerdo con la saturnalia y por consecuencia con sus expresiones como las posadas, cuyo origen no es Bíblico y que sólo benefician a comerciantes, médicos, funerarias y panteones. Los nacimientos, convertidos en folklore nacional que llevan idolatría y adoración a muñecos.

 

 

Adornos paganos, como el árbol y sus colguijes, que no hablan de Jesucristo sino de la adoración al dios sol en la antigua Mesopotamia. Intercambio de regalos, que rinden culto al comercio. Las tarjetas navideñas y las mentiras como los reyes magos, santa Claus, el niño dios, que supuestamente traen regalos a niños que se portan bien, que no funciona entre los pobres, sino entre ricos aunque se porten mal.

 

 

Aproveche la reunión familiar para hablarles de Cristo y enséñeles el verdadero significado de la Navidad para que alcancen salvación y entonces puedan decir: FELIZ NACIMIENTO, porque han nacido a una nueva vida espiritual.

 

Nuestro Señor Jesucristo dijo: Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Juan 8:32

 

Instituto@levantare.org

Para mayor información, por favor contáctanos a:
Facebook Instituto Levantaré A.R.
Instituto Levantaré A.R.

www.levantaré.org
Instituto Levantaré, A.R. “Reg. SGAR/2202/95”
Blvd. de las Américas # 9
Col. Bosques de Aragón
Nezahualcóyotl, México

| ©2011 Instituto Levantaré A.R. |